JORNADA
Hiperinflación en Venezuela

Imprimir Enviar
jueves 9, noviembre 2017

Los bolivianos sabemos lo que significa la hiperinflación y sus consecuencias para la población y el país todo. Por ello, nadie desea que continúe la crisis venezolana que ya ha alcanzado proporciones de desastre nacional y se enrumba hacia una situación insostenible que solamente afecta al pueblo venezolano, mientras los jerarcas del poder continúan exportando capitales, inclusive hacia nuestro país. La noticia que debe preocupar a todo el continente la reveló la Asamblea Nacional de Venezuela (Parlamento), que confirmó que el país caribeño entró en un proceso de hiperinflación.

La inflación acumulada hasta octubre de este año se situó en 825,7 por ciento, según el informe emitido en ausencia de los datos del Banco Central. El índice del mes de octubre, fue de 45,5 por ciento y la acumulada durante los primeros 10 meses del año es de 825,7 por ciento. Se augura que para fin de año la inflación podría llegar a 1.400 por ciento. El diputado venezolano Ángel Alvarado explicó que "el crecimiento de la inflación es geométrico, exponencial. Cada vez es mayor y si se mantiene este ritmo la inflación para el año que viene podría estar alrededor de 12.000 %", acotó.

Después de advertencias del FMI, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció que luego del pago por mil 122 millones de dólares se inicia la "reestructuración" de la deuda venezolana. Pero resulta que mil millones para la magnitud de la deuda y la mora actual, resultan una minucia. Este país debía 21 mil millones de dólares en 1999, cuando Hugo Chávez llegó al poder. De acuerdo a datos publicados por PanAm Post en un artículo del periodista Pedro García Otero, en este momento la deuda de Venezuela es de 184 mil 700 millones de dólares. Lo increíble es que la renta petrolera de este país era de 1,5 billones de dólares, de los que el pueblo venezolano no se ha beneficiado con nada.

Frente a esta realidad, Venezuela es motivo de preocupación en el Continente y más allá, porque es un país que ha gravitado en la historia continental, en la economía, en la política y su experiencia seguramente va a influir en el horizonte por venir. Ya sea para buscar los orígenes de lo que está ocurriendo y estudiar sus incidencias, o para protegerse de los errores cometidos, lo cierto es que los ojos de la región están sobre este país. Por ello no debe extrañar que nadie quiera seguir sus pasos que están dejando huellas de sangre, dolor, miseria, corrupción y pérdida de valores.

Son muchos los países, organismos internacionales, personalidades de la cultura, la política, el arte y la ciencia que se han solidarizado con el pueblo venezolano y se pronuncian sobre la situación. Todos coinciden en que se ve un riesgo para la región. Es más, en Bolivia todos, o casi todos, ven a Venezuela un ejemplo de lo que no debe hacerse, y un riesgo potencial por algunas ideas comunes y actitudes políticas coincidentes que sin duda preocupan.

Bolivia ha vivido la hiperinflación más grande que se recuerde y sus consecuencias dolorosas han dejado profundas huellas. Los orígenes de la inflación son casi siempre los mismos, entre otras desviaciones que la originan figuran la reducción de ingresos propios, el endeudamiento excesivo, la emisión monetaria sin respaldo, las políticas económicas erradas, la corrupción, y el sometimiento de las decisiones económicas a la politización militante. Por ello los bolivianos no quieren reflejarse en el espejo de Venezuela.

Editorial
© 2001-2017 JornadaNet.com y JORNADA son editados por Aurios S.R.L. en La Paz, Bolivia. Teléfono: 591 2 2407789 Fax: 591 2 2487487