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La guerra por el agua de Damasco empaña la tregua en Siria

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Beirut, (EFE)
martes 10, enero 2017

Los combates entre las fuerzas gubernamentales sirias y facciones rebeldes e islámicas continuaron ayer en el valle del río Barada (Uadi Barada), que nutre de agua a Damasco, en medio de la tregua vigente desde el pasado 30 de diciembre en todo el país.

El portavoz insurgente Maamún Hach Musa, miembro de una de las facciones presentes en la zona, Suqur al Sham (Halcones del Levante), acusó en declaraciones a Efe a las autoridades de haber incumplido el pacto del cese de las hostilidades en el valle del Barada.

"El régimen ha querido aprovechar el alto el fuego para progresar sobre el terreno y ha seguido con los bombardeos, no ha habido ningún cambio tras el comienzo de la tregua", indicó por teléfono.

Musa detalló que en el valle del Barada hay trece localidades, de las que diez están en poder de los rebeldes y tres, en manos de las fuerzas gubernamentales.

El portavoz opositor apuntó que ha habido intentos de negociación para pacificar la zona, pero que no han llegado a celebrarse.

En ese sentido, reveló que un grupo de vecinos del valle se trasladó ayer a un puesto de control de las autoridades y sus aliados con una propuesta, "pero los rusos la rechazaron".

Musa agregó que "tres delegaciones rusas intentaron entrar en el manantial de Ain al Fiya, e insistieron en que milicias armadas acompañaran a los equipos de mantenimiento que iban a reparar las instalaciones", pero que los rebeldes manifestaron su repulsa.

Desde hace dieciocho días, el suministro de agua está interrumpido en la capital debido a la violencia en el valle del Barada, de lo que las autoridades y los insurgentes se acusan mutuamente.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los efectivos gubernamentales cesaron el bombeo de agua desde el manantial de Ain al Fiya a Damasco tras un vertido de fuel durante los combates.

Los habitantes de la capital han tenido que recurrir a pozos y el Gobierno está buscando fuentes alternativas desde las que bombear agua a la ciudad, donde los precios de las botellas de este producto se han disparado, dijo la ONG.

Esta fuente aseguró que los enfrentamientos en el valle del Barada se desarrollaron este lunes en las poblaciones de Kafr al Auamid, Deir Mukrim y Kufiar al Zit.

En ellos, participa junto a otras facciones el Frente de la Conquista del Levante (exfilial siria de Al Qaeda).

Esta organización y el grupo terrorista Estado Islámico (EI) están excluidos del acuerdo de alto el fuego, que fue logrado gracias a un pacto entre Rusia, que respalda al Ejecutivo sirio, y Turquía, que apoya a la oposición.

Mientras, en el centro del país, el Frente de la Conquista del Levante atacó posiciones del ejército en la provincia de Hama.

La agencia de noticias oficial siria, SANA, informó de que unidades castrenses, ayudadas por grupos de defensa popular -milicias progubernamentales-, abortaron un asalto del Frente al Nusra -antigua denominación de la exrama de Al Qaeda- contra puestos de control militares en Al Salamiya, en Hama.

La aviación siria bombardeó áreas donde se encontraban sus oponentes en Al Beit al Saudi y Al Satehiyat, a unos 10 kilómetros al oeste de Al Salamiya, donde varios milicianos murieron.

Asimismo, unidades terrestres abatieron e hirieron a un número indeterminado de sus adversarios en Al Satehiyat y frustraron ataques contra Jinifis y Al Ramliye, en las proximidades de Al Salamiya.

El Observatorio destacó que quince efectivos gubernamentales fallecieron o resultaron heridos en un ataque del Frente de la Conquista del Levante en Al Ramliye y Jinifis en un asalto contra dos puestos de control de las autoridades.

Durante el ataque, que, según la ONG, fue en venganza por el asedio gubernamental al valle del Barada, quedó cerrada la carretera que une Al Salamiya con la urbe central de Homs.

En una entrevista publicada en medios de comunicación franceses, el presidente sirio, Bachar al Asad, se mostró dispuesto a negociar sobre todo en las negociaciones previstas para finales de este mes en Kazajistán, pero opinó que su éxito dependerá de quién sea su interlocutor.

"Nosotros estamos dispuestos a negociar de todo", afirmó el mandatario, quien subrayó que "el éxito" del proceso dependerá de los opositores.

"¿Estará la verdadera oposición? Cuando digo la verdadera quiero decir la oposición local, no la oposición saudí, ni la francesa ni la británica", preguntó Al Asad, en referencia los grupos rebeldes, que reciben respaldo extranjero.

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