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CIJ de la Haya puede exhortar a Chile diálogo
Con el fallo que dicte la CIJ de la Haya, Chile seguirá retardando solución 30 o 40 años. Por el Tratado de Lima de 1929 y el complementario, entre Chile y el Perú, el tema marítimo en trilateral. La demanda boliviana la convirtió en bilateral pidiendo" se obligue a Chile a negociar, sobre acceso al Océano Pacífico" que indubitablemente "se debe consultar al Perú".

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Redacción JORNADA
lunes 9, abril 2018

JornadaNet
ABI
Tanto el presidente Evo Morales Ayma como el vicepresidente Álvaro García Linera y el ministro de Gobierno, Carlos Romero, insistieron que en la demanda no se aborda el tratado de 1904, sino que ante los varios "ofrecimientos" que efectuó Chile, se requiere que la Corte Internacional de Justicia de la Haya, como máximo exponente de resoluciones pacíficas sobre controversias entre Estados, pueda hacer que Chile retorne a la mesa de negociaciones, al diálogo, para hallar puntos de coincidencia que favorezca tanto a Bolivia como a Chile.

El politólogo Dr. Wenceslao Jáuregui señaló: "Cabe recordar que los dictadores de Chile: Gral. Augusto Pinochet Ugarte y el Cnl. Hugo Banzer Suárez, de Bolivia, en 1975 sin consulta o plebiscito alguno a los pueblos, llevaron a efecto el denominado "abrazo de Charaña", el gobernante chileno, de facto, ofreció a Bolivia un corredor sin soberanía, pero a su vez exigía como compensación que las aguas de los Lípez (de Potosí) irriguen el norte de la provincia de Atacama.

Los bolivianos, anoticiados de esa lesiva negociación, en forma unánime, mediante protestas, se opusieron a cualesquier forma de compensación al Estado chileno, sea territorial o hídrica.

El dictador de Bolivia, Hugo Banzer Suárez y el dictador de Chile Gral. Augusto Pinochet, ambos integrantes del plan "Cóndor", repudiados por "genocidas y conculcadores de los Derechos Fundamentales de las Personas", no lograron su funesto propósito de atentar contra la integridad territorial de Bolivia.

El dictador Banzer Suárez, ante la ira nacional, tuvo que romper relaciones diplomáticas con Chile".

Jamás hubo aceptación a trueque o compensación

Recordó que el Tratado de Lima, entre Chile y el Perú, establece "que se debe consultar a dicha república, sobre la cesión de territorios que fueron peruanos a un tercero (a Bolivia) por parte de Chile".

La Constitución Política del Estado chileno ordena que "ningún gobernante o servidor público debe siquiera hablar ceder un milímetro de su territorio". Esa Constitución la acataron y cumplen en forma vertical todos sus gobernantes: Salvador Allende (socialista comunista), Frei, del partido cristiano, Ricardo Lagos (de la extrema socialista), Bachellet(socialista comunista), Piñeira (de la extrema derecha).

La demanda ante la CIJ de la Haya, no pide que en base a pruebas presentadas, reconozca que Bolivia por derecho debe tener soberano acceso al Océano Pacífico.

Bolivia no pide la reivindicación marítima, en la demanda plantea que se "obligue a Chile a negociar de buena fe".

Cabe enfatizar que los bolivianos en forma unánime, mayoritaria, rechazaron y repudiaron el "Abrazo de Charaña " y las pretensiones del dictador Pinochet que encandiló al dictador Hugo Banzer Suárez. El pueblo de Bolivia jamás aceptó trueque o compensación alguna a Chile y tampoco ahora la aceptaría".

Por tanto es necesario recordar lo que el Tratado de Lima de 1929 establece: "Tratado de Lima: Cuestión de Tacna y Arica. Redacción: 3 de junio de 1929. Firmado: 3 de junio de 1929. Firmantes: Pedro José Rada y Gamio. Emiliano Figueroa Larraín. Partes: Chile. Perú.

Archivo del Tratado de Lima en el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Arica para Chile, Tacna para Perú y servidumbres en Arica

"El Tratado de Lima, conocido también como Tratado Rada y Gamio - Figueroa Larraín o Tratado de 1929, es un acuerdo dado el 3 de junio de 1929, en la ciudad de Lima, entre Chile y Perú, que puso fin a la controversia de la soberanía de las provincias de Tacna y Arica. Según el tratado, la Provincia de Tacna se reincorporaba al Perú, en tanto que la de Arica quedaba en poder de Chile, comprometiéndose este último a pagar al Perú una indemnización de seis millones de dólares estadounidenses. Fija además la línea de la Concordia como el límite fronterizo terrestre entre ambos países y las servidumbres a favor del Perú en Arica, un muelle al servicio del Perú en Arica y el ferrocarril Tacna-Arica".

El laudo arbitral del Presidente de Estados Unidos indicaba la devolución de la Provincia de Tarata, lo cual ocurrió el 1 de septiembre de 1925, provincia ocupada por Chile en 1885. A la firma del Tratado de Ancón, el Departamento de Tacna contaba con tres provincias: Tacna, Arica y Tarapacá.

El Perú pide garantías para los plebiscitarios peruanos ante la campaña de chilenización en Tacna y Arica. El 2 de noviembre de 1925, Pershing emite la "Declaración de Requisitos Previos" y pide que se disminuya los efectivos militares y policiales chilenos en la zona, que se desarme a los grupos paramilitares chilenos y que se garantice la campaña peruana de propaganda en la región.

Pershing argumenta que la Comisión Plebiscitaria tiene toda la potestad sobre los territorios con el fin de garantizar el plebiscito. Chile responde que la zona está bajo su soberanía y la Comisión Plebiscitaria no puede imponerle requisitos sobre su administración.

El 19 de noviembre ocurren los sucesos de Challaviento y los integrantes de la comisión peruana realizan las investigaciones. El gobierno chileno realiza un cambio de autoridades, envía al gobernador de Arica Emiliano Bustos como gobernador de Tarapacá y al intendente de Tacna, Luis Barceló Lira como jefe de la campaña electoral chilena.

Pershing decide no avalar el plebiscito y pide se acepte su renuncia. Parte de Arica el 27 de enero de 1926, siendo reemplazado por William Lassiter. El General Lassiter arriba a la zona el 1 de febrero de 1926.

El 14 de mayo en Arica fueron atacados los miembros de la comisión peruana, entre ellos Jorge Basadre. El 22 la violencia fue en Tacna. El 29 fue asesinado el peruano Manuel Espinoza Cuéllar. Lassiter pidió aplazar el acuerdo final argumentando que los gobiernos estaban acordando un convenio fuera del plebiscito. Los votantes peruanos habían dejado de acudir a los registros plebiscitarios.

El 15 de junio de 1926 el General Lassiter suscribe el «Esquema de razones para requerir una terminación definitiva de los procedimientos plebiscitarios en Tacna y Arica» y declara que es imposible realizarse el plebiscito ya que Chile no garantiza condiciones justas para el voto peruano en Tacna y Arica. La comisión aprueba la moción de Lassiter.

En la sesión número 37 la comisión se disolvió. El delegado estadounidense y el peruano declararon nulo el plebiscito y el chileno se negaba a ello.

Entre los elementos militares estacionados en Arica (algunos) obedecían única y exclusivamente a inspiraciones directas de un cuerpo de Santiago.

Los miembros de la delegación estadounidense declaran el 7 de junio de 1926 que el laudo arbitral estaba equivocado.

Tacna y Arica en el 2008

El 27 de agosto de 1926, Frank Kellogg y Wade Ellis, deciden proponer al Perú y Chile la división del territorio, desde el ferrocarril Arica-La Paz para el Perú y el resto dividido entre Bolivia y Chile. Si no era aceptado que se realice un nuevo arbitraje a cargo del presidente Coolidge. Si tampoco era aceptado, Estados Unidos se retiraría del caso.

El embajador Hernán Velarde y el ex-canciller Alberto Salomón se entrevistan con Wade Ellis y le argumentan la tesis peruana que Tacna y Arica debían ser peruanas porque el registro de votantes del plebiscito era mayoritariamente de peruanos. Además Chile incumplió con el artículo 3° del Tratado de Ancón y que por tanto, Perú no tendría razón alguna para cumplirlo también por lo que las provincias de Tacna y Arica debían de regresar al Perú.

En marzo de 1927 el canciller Conrado Ríos Gallardo solicitó los registros de los votantes y con ello descartó insistir en el plebiscito. También descartó la anexión de Tacna y Arica que no contaba con el apoyo del árbitro de los Estados Unidos. Por ello en Chile se promueve negociar directamente con el Perú. Conrado Ríos se encargó de que fuera aceptada la propuesta de la división de Tacna y Arica por el nuevo presidente Carlos Ibáñez del Campo, el cual también había sido propuesta por Estados Unidos.

Arica

Chile empezó a importar azúcar desde Cuba y ya no desde el Perú, lo cual significó la protesta de los productores peruanos: si se mantenían malas relaciones diplomáticas con Chile éstas se traducirían en malas relaciones comerciales.

Por fin, cuando Kellogg hizo oficial su pedido de restablecimiento de relaciones diplomáticas el día 9 de julio de 1928, ambos aceptaron. Chile, el 11 y Perú dos días después.

Se designaron embajadores a Emiliano Figueroa por Chile y a César A. Elguera por Perú".

Propuesta: cesión territorial previa consulta electoral. Un corredor para Bolivia en el centro

El presidente peruano Augusto B. Leguía le presentó cinco puntos al embajador Emiliano Figueroa Larraín. (1) cesión de la zona a una tercera potencia, previa consulta electoral (2) un corredor para Bolivia en el centro (3) la entrega de Tacna al Perú (4) la entrega de Tacna al Perú, aguas de regadío y la privatización del ferrocarril de Arica a La Paz (5), la anexión a Bolivia de Tacna y Arica.

El 12 de diciembre de 1928 Leguía realiza las siguientes propuestas sucesivamente:

1. La devolución total de Tacna y Arica al Perú. 2. La entrega de la ciudad de Arica y el morro al Perú. 3. Convertir a Arica en un protectorado Chile-Perú-EEUU. 4. Neutralizar Arica bajo Venezuela y Uruguay. 5. La división de Arica entre Chile y el Perú.

Finalmente, Leguía y Figueroa concuerdan en la división territorial Tacna para el Perú y Arica para Chile. Figueroa argumentaba que Arica tenía mayor simpatía por Chile, mientras que Tacna era fiel al Perú. La nueva línea divisoria entregaría parte de la provincia de Tacna a Chile.

Chile retenía Arica y una extensión de 15. 351 Km2 y el Perú recuperaba Tacna y una extensión de 8.678 Km2 junto a Tarata con una extensión de 980 Km2.

Puesto que Arica era el puerto natural de Tacna, el Perú pidió uno por cuenta de Chile en Arica. El embajador estadounidense en Lima, Moore, pidió que parte de la bahía de Arica y el ferrocarril sean peruanos. Se hicieron otros estudios para que a 2 km de Arica en el río San José se construya el puerto peruano. Chile ofreció construir uno a 16 Km de Arica en el río Lluta, a 30 Km de Arica en la Yarada o a 60 Km de Arica en Sama. Finalmente Chile ofrece construir un malecón de atraque, oficinas de aduanas y el terminal del ferrocarril en el puerto de Arica.

La indemnización que pagaría Chile al Perú sería de seis millones de dólares estadounidenses para obras en la ciudad de Tacna".

Perú exigió protocolo complementario.

Chile no podrá ceder territorio que hubiese sido peruano sin previa consulta al Perú

Como Bolivia exigía una salida soberana al mar y ante la posibilidad que Chile se la diera cediéndole territorios anteriormente peruanos, el Presidente de Perú Augusto Leguía exigió un protocolo complementario en el que se estipularía que Chile no cedería ningún territorio que hubiese sido peruano a Bolivia sin consultar primero al Perú".

Sobre las azufreras del Tacora, quedarían en territorio chileno ya que el embajador Figueroa Larraín argumentaba que sus propietarios eran chilenos. El volcán Tacora que pertenecía a la provincia de Tacna quedó en manos de Chile. El Perú obtendría todas las aguas del Uchusuma y del Maure que discurren por territorio chileno".

La propuesta se presentó el 15 de mayo. Chile y Perú la aceptaron el mismo día.

El tratado se suscribe el 3 de junio de 1929 en la ciudad de Lima, siendo el representante peruano Pedro José Rada y Gamio y Emiliano Figueroa Larraín por la parte chilena. Las estipulaciones pertinentes al trazado de la línea fronteriza quedaron expresadas en los siguientes términos:

"La línea divisoria entre dichas partes y, en consecuencia, la frontera entre los territorios del Perú y de Chile, partirá de un punto de la costa que se denominará «Concordia», distante diez kilómetros al norte del puente del río Lluta, para seguir hacia el oriente paralela a la vía de la sección chilena del ferrocarril de Arica a La Paz y distante diez kilómetros de ella, con las inflexiones necesarias para utilizar, en la demarcación, los accidentes geográficos cercanos que permitan dejar en territorio chileno las azufreras del volcán Tacora y sus dependencias, pasando luego por el centro de la laguna Blanca, en forma que una de sus partes quede en el Perú y la otra en Chile.

La línea fronteriza a que se refiere el inciso primero del artículo segundo, será fijada y señalada en el territorio con hitos, por una comisión mixta compuesta de un miembro designado por cada uno de los Gobiernos signatarios, los que costearán, por mitad, los gastos comunes que esta operación requiera. Si se produjera algún desacuerdo en la comisión, será resuelto con el voto dirimente de un tercer miembro designado por el Presidente de los Estados Unidos de América, cuyo fallo será inapelable.

Tratado de Lima, 3 de junio de 1929: Las ratificaciones se canjean en Santiago el 28 de julio de 1929. En Chile se promulga por decreto Nº1110, el 28 de julio de 1929 y se publica en el «Diario Oficial», el 16 de agosto de 1929.

El 28 de agosto de 1929 se realiza la Reincorporación de Tacna al Perú.

Entre el Laudo Arbitral, el Tratado de Lima, el Protocolo complementario, y el Acta de Ejecución; Chile y el Perú obtienen lo siguiente entre soberanía, servidumbres, prohibiciones y permisos.

A favor: Chile 15.351 Km2. de Arica y parte de Tacna. El volcán Tacora y sus azufreras. Mantener desartillado el morro. Perú 8.678 Km2. de Tacna. 980 Km2. de Tarata. 6 millones de dólares.

Las aguas del Uchusuma y del Maure en Arica. Un malecón de atraque en la bahía de Arica.

Libre tránsito de artículos por Arica. Línea del Ferrocarril Tacna-Arica. Casa Bolognesi y Casa Yanulaque, en Arica. Ambos: Cristo de la Concordia en la cima del morro. Consultar al otro país si desea ceder a un tercero, parte de este territorio. Consultar al otro país si desea construir líneas de ferrocarril internacionales. En 1999 se firmó el protocolo para ejecutar las cláusulas pendientes del Tratado de 1929.

En cuanto a la demarcación de la línea fronteriza en aplicación de las cláusulas del Tratado, los gobiernos de Chile y el Perú delegaron dicha labor a una Comisión Mixta de Límites, la cual concluyó su trabajo el 21 de julio de 1930, suscribiéndose en dicha fecha el Acta respectiva, la misma que en cuanto a la línea de frontera estableció lo siguiente:

La línea de frontera demarcada parte del Océano Pacífico en un punto en la orilla del mar situado a diez kilómetros hacia el noroeste del primer puente sobre el río Lluta de la vía férrea de Arica a La Paz, y termina en la cordillera andina en el hito quinto de la antigua línea divisoria entre Chile y Bolivia.

Acta Final de la Comisión de Límites con la descripción de los hitos colocados, 21 de julio de 1930.

Finalmente, el 13 de noviembre de 1999 se suscribió un Acta de ejecución de las cláusulas pendientes del Tratado de 1929, relativas al usufructo por parte del Perú de una zona enclavada en el Puerto de Arica".

Por lo expuesto la demanda de Bolivia ante la CIJ de la Haya no podrá ser resuelto por Chile, sino que, en la hipótesis de un acuerdo, tendrá que "consultar primero a Perú", el cual reclama que Chile le devuelva las provincias "cautivas", entre ellas Arica y Atacama.

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