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Miércoles 22, febrero 2017
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50 deslizamientos en 40 años

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viernes 17, febrero 2017

Nuevamente una tragedia afecta a la comunidad nacional, y sus efectos conmueven e involucran a todos, porque lo que ocurrió en Auquisamaña puede ocurrir en cualquier otro lugar y en cualquier momento. Es necesario que la proverbial solidaridad paceña se manifieste nuevamente para aliviar a las familias damnificadas. Recordemos que en 2011unas 400 viviendas de siete barrios ubicados entre Pampahasi y Callapa, dejaron más de cinco mil damnificados. De hecho, según la Dirección Especial de Gestión Integral de Riesgos (DEGIR) de la Municipalidad de La Paz en las últimas cuatro décadas se han registrado al menos 50 deslizamientos. La Paz es una ciudad geográficamente conflictiva que requiere de estudios especializados para consolidar amplias zonas susceptibles a una tragedia.

Pese a ello, ya sea por falta de medios o por la magnitud que significa un proyecto estructural de prevención, hasta el momento la sede de gobierno está expuesta a derrumbes, deslizamientos y hasta a tragedias mayores. Las normas para la construcción jamán tomaron como esencial las previsiones de edificaciones antisísmicas, ni siquiera se ha logrado hacer cumplir la obligación de que todos los edificios tengan amplias zonas de parqueo y evacuación. Pero la necesidad de estabilizar suelos y exigir normas estrictas de construcción son tareas impostergables.

Hoy la zona de Auquisamaña sufre las consecuencias de varios factores negativos, unos naturales y otros generados por las circunstancias vinculantes a la necesidad de crecimiento de la ciudad que extiende su mancha urbana muchas veces sin medir consecuencias. La falta de coordinación y amistad entre los municipios de La Paz y Palca han dejado tareas pendientes que tarde o temprano tendrán repercusiones, tanto legales como técnicas y consecuencias sobre la calidad de los terrenos.

Después de la tragedia, el municipio paceño inició el movimiento de tierra en el farallón que se deslizó y se anunció que se trabajará en la estabilización del terreno así como en el rescate de enseres y bienes de las viviendas colapsadas, así como proteger a otras viviendas aledañas. El alcalde Luis Revilla informó también que se está efectuando un estudio para establecer las causas del siniestro, y que en aproximadamente 15 días se tendrá un informe.

Los vecinos acusaron a la Alcaldía de la tragedia debido a que desde hace dos años se denunció sobre señales preocupantes la zona. Algunos vecinos tienen testimonios de los reclamos efectuados debido a que ya aparecieron rajaduras en algunas casas. Existe la susceptibilidad de que los trabajos efectuados en una nueva urbanización vecina hubiesen desestabilizado al cerro. Se trata de la urbanización Abedules que es un proyecto ilegal, pero que cuenta con autorización del municipio de Palca.

Los municipios deberían coordinar esfuerzos, hacer realidad la gran metrópoli y gestionar apoyo internacional. Hace un mes sugeríamos que se debe aprovechar que los organismos internacionales periódicamente efectúan sugerencias destinadas a prevenir. Por ejemplo, la ONU, ha recomendado a todos los gobiernos crear sistemas de alerta que funcionen las 24 horas del día efectuando seguimiento de la situación y así anticiparse a los desastres naturales, ecológicos e industriales.

En muchos países en desarrollo, expuestos a desastres, a pedido de los gobiernos, se han introducido equipos de las Naciones Unidas para gestionar las operaciones en caso de emergencia. La realidad demuestra que se suele culpar exclusivamente a la naturaleza de los desastres naturales, pero en gran medida, las calamidades están directamente relacionadas con la acción humana.

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