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Viernes 15, diciembre 2017
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Hacia los puertos peruanos

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miércoles 9, agosto 2017

La Administración de Servicios Portuarios - Bolivia (ASP-B) y la Empresa Nacional de Puertos de Perú (Enapu) acordaron re-direccionar las exportaciones e importaciones bolivianas hacia puertos peruanos, llevando a los hechos una idea que fue madurando desde hace mucho tiempo, pero que tardó demasiado en concretarse pese a que el beneficio sería mutuo e importante, además de que una medida de esta naturaleza consolidaría esa fraternal relación que existe entre los dos países. Las empresas portuarias suscribieron un convenio de cooperación interinstitucional que inicialmente aspira a mover unas 60 mil toneladas de carga.

El acuerdo fue suscrito en Ilo en presencia de autoridades de ambos países y en ese acto el gerente de la ASP Bolivia, David Sánchez, dijo que con "este convenio se proyecta el crecimiento sostenido y paulatino de la carga boliviana" dirigida a puertos peruanos, especialmente a Ilo. El alcalde de Ilo, William Valdivia Dávila, acotó que los hermanos bolivianos siempre tendrán las puertas abiertas para el uso de este puerto.

Inicialmente se utilizará el puerto ubicado en Moquegua, que es jurisdicción de Ilo. Tiene capacidad de atender naves de alto tonelaje y amplias áreas de almacenamiento tanto cubiertas como al aire libre. El acuerdo permitirá tarifas preferenciales para la carga boliviana, así como para el almacenamiento. Se trata de un paso inicial importante, pero todavía alejado del proyecto macro. Efectivamente, los gobiernos de ambos países deberían de una vez asumir definiciones para la utilización plena de la zona franca concedida por Perú a Bolivia en Ilo, por 99 años, y que actualmente es desaprovechada.

El acuerdo, inicialmente firmado en 1992 durante el gobierno de Jaime Paz Zamora y ratificado por Evo Morales mediante un protocolo complementario, prevé la construcción de infraestructura necesaria que haga posible convertir a ese puerto en una zona industrial, comercial y de turismo, con facilidades reales, concretas y prácticas para un libre tránsito y una administración autónoma. Esa es la esencia del acuerdo que permitió la cesión de la zona conocida como "Bolivia-mar" en 1992. La Zona Franca Industrial y Económica Especial a favor de Bolivia, aunque no tendrá soberanía, podrá administrarse bajo normas bolivianas, y permitirá instalar industrias capaces de producir productos tanto para la exportación como para el consumo interno, sin que se tengan que pagar gravámenes. Se podrán instalar depósitos francos para almacenar mercadería proveniente de cómo hacia nuestro país.

Para hacer realidad este proyecto se requiere una gran inversión económica que haga posible contar en un futuro con una adecuada infraestructura portuaria con puntos de atraque y una zona franca industrial. Para hacer realidad esta aspiración, el sector privado jugará un rol fundamental al tener la oportunidad de efectuar inversiones que contribuyan a facilitar el andamiaje portuario, industrial y comercial.

Pero por algo se debía comenzar, y el acuerdo para volcar parte de la carga boliviana hacia Moquegua sin duda que merece ser celebrado, no solamente por su significado económico, sino porque representa un paliativo dirigido a solucionar en parte los problemas y perjuicios que Bolivia sufre por el incumplimiento de Chile al Tratado de Libre Tránsito, y las recurrentes huelgas y otros desajustes que se producen en los puertos chilenos.

Todo esfuerzo por acercar a los pueblos de los dos países merece ser estimulado. El mayor acercamiento entre Bolivia y Perú es vital para los dos países que tienen lazos muy fuertes que están por encima de las diferencias ideológicas o de los intereses sectarios. A Bolivia y Perú los une la historia precolombina, en la que los pueblos de Tiahuanaco, del Incario y las culturas Chimú, Chavin, Mochica, Mollo y otras, dejaron su herencia cultural y sus tradiciones que sobrevivieron a la colonia. A Bolivia y Perú los une la lucha por la independencia en la que fueron una sola voluntad. Los une la Confederación Perú-Boliviana que hizo posible que Andrés de Santa Cruz uniera y gobernara a los pueblos, en el más audaz, ambicioso y prometedor proyecto conjunto. Bolivianos y peruanos están también unidos por la defensa conjunta y por la sangre que derramaron al resistir a la invasión chilena que arrebató a Bolivia extensos territorios y la salida al mar, y a Perú le cercenó la ciudad de Arica.

Son muchos los hechos históricos que unen a Bolivia y Perú, pero fundamentalmente los debe impulsar la certeza y voluntad de labrar un destino común en armonía, buscando una complementación estratégica que haga posible que los pueblos de los dos países alcancen la plenitud en la satisfacción de sus necesidades, y se les brinde las oportunidades para que peruanos y bolivianos puedan desarrollar sus potencialidades y aspiraciones en un ambiente democrático y de libertad.

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