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Domingo 22, abril 2018
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Izquierdistas acusados de corrupción en Sudamérica

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Dr. DAEN. Wenceslao Jáuregui
lunes 9, abril 2018

Las graves denuncias y procesos judiciales por corrupción, incumplimiento de deberes, daños económicos a los Estados, en la que estuvieron y están inmersos varios de los denominados gobiernos de izquierda, que enarbolaban las banderas de "repartir lo ajeno a los pobres" para ellos perpetuarse como ricos, en base a hechos de corrupción, multimillonarias, según informaciones de periódicos, emisiones radiales y televisivos de todo el mundo, causan repulsa en Bolivia, Sudamérica, el continente y en el mundo, no quepa duda alguna.

Con la internación en un recinto penitenciario del ex presidente Inácio Lula da Silva, que según proveídos y sentencias judiciales de Brasil está comprobado que se benefició de hechos de corrupción con OAS, Petrobras, por los que debe cumplir 12 años de condena, o los multimillonarios manejos de dólares de la expresidenta argentina Cristina Krischner, del reciente ya expresidente Pedro Kuczynski de Perú, las andanzas del expresidente Rafael Correa de Ecuador, entre otros, lastima profundamente la creencia en los denominados socialistas, comunistas, defensores de "pobres o afectos a procesos de cambio".

La corrupción de mandatarios denominados de la izquierda siglo XXI los hace abominables porque pregonaron y pregonan "que gobiernan por el pueblo y para el pueblo" a costillas, trabajo, esfuerzo, creencia, de los trabajadores, asalariados, de los sin empleo, o sectores que piden contrarrestar la influencia económica política de las esferas imperialistas de China, Rusia, Estados Unidos.

Los slogans pro-elecciones presidenciales, de cero corrupción, cero narcotráfico, cero analfabetismo, cero nepotismo, cero tráfico de influencias en razón del cargo público, quedaron en el tapete, en enunciados, para encandilar a los pobres.

Mientras para algunos pro-socialistas en América Latina no se debe aceptar injerencia de otros dignatarios de Estado en asuntos de política interna, desubicándose de la realidad histórica de los pueblos, de la dinámica social progresista o del entendimiento de la globalización para defender el bien común y la convivencia civilizada, se inmiscuyen en asuntos eminentemente de política interna de otras repúblicas, incurriendo en atentado a la Carta Democrática de la OEA y de los principios que representa la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Lo premioso es que algunos gobernantes que aún quedan como impulsores de procesos de cambio, comprendan que la demagogia, nepotismo, politización de la justicia, perjudica al sistema democrático y que más temprano que nunca, serán también procesados si incurrieron en actos de corrupción.

Por de pronto, no habría que meter mano y saliva en asuntos que atañe a Brasil resolverlos y a Lula da Silva comprobar que la condena de 12 años, es injusta.

Qué paradoja, quienes utilizaron a Magistrados y jueces para atentar contra los Derechos Fundamentales de las Personas, cuando son defenestrados por sus pueblos, protestan, ruegan, exigen, amenazan, que se les haga justicia, pero cuando les cae sanción por actuados y decisión de jueces y magistrados probos, levantan al cielo rogativas y se hacen víctimas de la injusticia terrenal porque de la celestial no podrían apelarla.

Opinión
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