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Domingo 18, febrero 2018
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Bolivia enfrenta la embestida de los ríos crecidos
El departamento de La Paz cedió ante el empuje de las aguas que han anegado poblaciones tanto del altiplano como de los Yungas y que acercaron su rigor a Palca.

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La Paz, (Abi)
viernes 16, febrero 2018
JornadaNet
APG
Los 9 departamentos de Bolivia enfrentaban la embestida de ríos crecidos como nunca en décadas por tempestades desatadas por el meteorito La Niña, maridaje de vientos fríos y masas de agua caliente intramarina, en un país que se esparce desde los 7.000 m del macizo andino hasta los 400 m de altura sobre el nivel del mar del Precámbrico o la Amazonia.

El departamento de La Paz, que alberga al Ejecutivo boliviano, cedía ya ante el empuje de las aguas que han anegado poblaciones altiplánicas y que el miércoles acercaron su rigor a Palca, un municipio vecino de la ciudad sede de gobierno donde un río desmadrado desbarató 60 viviendas, la mayor parte erguidas en los aires de río y damnificó a 150 familias.

"Arrasó todas las viviendas que están construidas sobre la orilla del rio, así también se ha perdido el puente principal de ingreso a la localidad de Palca, el puente de ingreso al Hospital que está totalmente ha colapsado", dijo el alcalde René Aruquipa.

Mientras Palca intentaba encauzar las aguas encrespadas, a unos 150 km de las cercanías de La Paz, donde se han embebido las serranías, en cuyas faldas y cimas los paceños han plantado sus casas incluso a contrapelo de las normas de uso de suelos, los ríos Tipuani y La Paz, tributarios del Amazonas, han puesto a los lugareños en poblados de los Yungas, estribaciones cordilleranas con vocación frutícola, a dormir en los techos a la espera de ser rescatados por aire.

En ciudad de La Paz, que hace un año adolecía la falta de agua para el consumo humano, ve con incertidumbre que las presas de agua, incluso las recientemente construidas por el gobierno nacional, están a tope y que ya echan sus rebalses. Lo mismo ocurre con la presa de Misicuni en el departamento central de Cochabamba, inaugurada hace poco por el presidente Evo Morales, se llena sin solución de continuidad.

Autoridades locales claman por ayuda apenas la luz del sol permite ver la magnitud de los desastres que acarrean las crecidas de los ríos.

El alcalde Edgar Vásquez, del municipio de Luribay, departamento de La Paz, informó ayer que una mazamorra de lodo que lleva empalizadas y piedras, destrozó cultivos y desapreció hectáreas de árboles frutales.

"Hemos perdido todos los cultivos de durazno, uva y hortalizas, tomate, lechuga, pepino, morrón. En el tema caminos los accesos no están accesibles, como municipio tenemos maquinaria pero no es suficiente, estamos totalmente arrasados por la riada y mazamorra que arrasó todas las frutas y hortalizas", reportó.

El gobierno de Morales ha puesto en movimientos hasta a las Fuerzas Armadas para llevar alivio a las poblaciones de diversos puntos del país castigados por lluvias diluvianas que tornan furiosos incluso a mansos cauces de agua.

Las lluvias copiosas, que remojaron una avenida neural en la ciudad de Santa Cruz (este), la más poblada del país, donde un coche en que viajaban dos mujeres se hizo chatarra al caer a un cráter producido por un sifonamiento, han desbaratado la ciudad de Tiquipaya, vecina de Cochabamba (subandino), donde hace casi 2 semanas una mazamorra de lodo se englutió un complejo de viviendas, lo mismo que en Tupiza, en el departamento andino de Potosí, donde el río que surca la ciudad se desmadró sin dar chance a sus pobladores.

Mientras las autoridades de los municipios del departamento amazónico de Beni (nordeste), que en época de lluvias se convierte en un inconmensurable espejo de agua, esperan el "golpe de agua" de los ríos tributarios del Amazonas en la ciudad capital de Trinidad, las poblaciones de su vecino Pando duermen con un ojo abierto.

Los reportes de la oficina de Meteorología pronostican, mientras llueve sin piedad en las cabeceras de río, que las precipitaciones no amainarán sino hasta mediados de marzo, cuando el invierno cale ya los huesos en los Andes.

De acuerdo con el Ministerio de la Defensa, bajo cuya tuición de halla la oficina de Defensa Civil, al día de hoy las familias afectadas suman 14.812 en 8 de los 9 departamentos de Bolivia.

El director del Instituto Nacional del Seguro Agrario (INSA), Erick Murillo, informó este mismo jueves que el número de las hectáreas reportadas como siniestradas por lluvias, granizadas e inundaciones subió de 4.500 a 8.162, en una semana.

"La superficie reportada como siniestrada ha subido a 8.162 hectáreas", dijo en declaraciones a los medios estatales.

Las pérdidas de cultivos suman progresivamente a los departamentos de Oruro, La Paz, Potosí, Cochabamba y Chuquisaca.

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