A la espera de una histórica sentencia

La tensión diplomática entre Bolivia y Chile se ha acentuado en los últimos meses y parece cobrar mayor fogosidad con el anuncio de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, señalando para el 1 de octubre próximo la pronunciación de la sentencia sobre la demanda boliviana reclamando el cumplimiento de las ofertas chilenas para conceder una salida soberana al océano Pacífico. Han sido muchas las indiscreciones, declaraciones elevadas de tono entre autoridades de ambos países, además de haberse politizado el caso.

La CIJ comunicó a Bolivia y Chile que dará a conocer la sentencia en el caso de la “obligación de negociar un acceso al Océano Pacífico” el lunes 1 de octubre, en una audiencia que se realizará en el Palacio de la Paz a de La Haya. Inmediatamente de conocerse el anuncio de la CIJ, Chile anticipó que, apegado al derecho internacional, cumplirá y hará cumplir el Tratado de 1904 y no pondrá en juego su integridad territorial.

La posición fue fijada por el presidente Sebastián Piñera y el canciller Roberto Ampuero. Ambos expresaron que su país espera con optimismo la decisión que adopte el tribunal. “Chile siempre ha sido un país respetuoso del derecho y de los tratados internacionales y, en consecuencia, Chile va a cumplir y hacer cumplir el tratado de 1904, señaló Piñera.

Dijo también que como Presidente quiere dar la más plena garantía que van a seguir defendiendo con todos los instrumentos de la historia, y derecho internacional, su integridad territorial. A su turno el canciller Ampuero demandó “la unidad de todos los chilenos” y a la unidad en torno a la defensa de los intereses de su país. Aseguró, además, que “todos los temas fronterizos con Bolivia fueron resueltos en forma clara y categórica en un Tratado de Paz y Amistad que ambos países firmamos de forma libre y voluntaria y que se encuentra plenamente vigente”.

El presidente Evo Morales expresó confianza en el fallo de la Corte Internacional y consideró que tras la lectura del veredicto se podría abrir una “nueva historia” en las relaciones diplomáticas entre Bolivia y Chile, y se encamine la resolución de los asuntos pendientes, entre ellos la centenaria demanda de salida soberana al Pacífico.

Señaló que nuestra demanda se funda a que la Corte debe invocarnos a un diálogo, a una negociación de buena fe sobre todos los temas ofrecidos por Chile durante casi un siglo. La demanda boliviana fue aceptada por la CIJ, pese a que Chile presentó objeciones pretendiendo negar potestad a ese organismo judicial internacional para pronunciarse sobre el litigio entre Bolivia y Chile. La determinación de la CIJ fue considerada como un éxito en los planteamientos y argumentos de la misión boliviana.

Recordemos que nuestro país, el 24 de abril de 2013, presentó una demanda ante el Tribunal Internacional de La Haya para obligar a Chile, a negociar de buena fe un acuerdo que otorgue a Bolivia una salida soberana al océano Pacífico, en cumplimiento a los diferentes compromisos que asumieron diferentes gobiernos de La Moneda. Durante los alegatos, presentados en La Haya por los equipos jurídicos de ambos países, defendiendo sus argumentos, también se generaron fricciones de ambas partes. El país aguarda con mucha expectativa y esperanza el pronunciamiento de la justicia internacional sobre la demanda para lograr que Chile cumpla sus compromisos de conceder una salida al mar a Bolivia, con soberanía y continuidad territorial.

De todas maneras, La cancillería y los asesores de la misión boliviana ante la Haya, deben preparar un escenario realista para después del fallo. La mentira y los eufemismos han caracterizado históricamente a la actitud chilena, hasta el extremo de asegurar que el país firmó voluntariamente el tratado por el que nuestro país perdió la salida al mar y extensos territorios ricos en recursos naturales, cuando existen evidencias de la agresión, Invasión, y la extorsión a que fue sometido el país para firmar ese malhadado Tratado de 1904.