Afrenta al pueblo de Bolivia

Dr. DAEN. Ronald Torres Armas

La Constitución no garantiza el sistema institucional y normativo en el que se sustentan nuestros derechos y libertades. No es la Constitución la repudiada. Es culpa de los que no la aplican o la malinterpretan para seguir repartiéndose la nación empobrecida, de los que han usurpado los derechos políticos de esta generación y quieren conculcar de las futuras generaciones. Es la izquierda pragmática de oportunismo con su práctica del fariseísmo político. Es el caso del mandatario que se cree superior al mandante, es decir superior al pueblo, haciendo lo que expresamente le prohíbe. Morales no asume que el 21 F se votó por el cambio de régimen. No interpreta que el MAS es hoy el partido representante del statu quo, de la rotación en los cargos públicos de los mismos durante estos trece años sin capacidad ya para ilusionar a un electorado hastiado de la falta de cumplimiento de la palabra empeñada.

La táctica de los sofismas del Tribunal Supremo Electoral no resiste el menor análisis Constituyente ni Constitucional y sólo revela que están encaminados a fraguar las próximas elecciones.

¿O usted confiaría en el defenestrado TSE? Es tal el cinismo, que los propios «traidores a la Patria» llaman al «cumplimiento» de la Constitución, erigidos en guardianes de la Constitución.

Solo los inocentes creen que vivimos en democracia y no ven la ciclogénesis que se avecina sin freno, ante la falta de participación de muchos bolivianos.

¿La CIDDHH emitirá un fallo favorable que destruirá el relato del MAS y comprometerá al régimen a cumplir su decisión? ¿Se atreverán a desafiar su propia contradicción? pues la sentencia apócrifa del TCP consagra que los tratados sobre DDHH se aplican por encima de la CPE.

Los bolivianos necesitamos saber cómo enfocamos el futuro. Hasta hoy las protestas han resultado estratégicas, pero no consistentes.

Sin unidad entre las facciones opositoras, las perspectivas de resolver la crisis son escasas. La clave es ponerse de acuerdo sobre el candidato real a enfrentar a Morales y ceder en las condiciones.

Hay que asegurar el imperio de la Constitución para que esta y próximas generaciones, estén convencidas que el respeto a la Ley de Leyes significa vigencia de las libertades, principios y valores universales.