Alcaldesa propone ley para castración química a violadores de niños

APG

La alcaldesa de El Alto, Soledad Chapetón, la segunda mayor ciudad de Bolivia, presentó ayer en la Asamblea Legislativa del país un proyecto de ley que propone la castración química a violadores de menores de edad.

Según Chapetón, el proyecto de ley plantea que a la pena de privación de libertad contra violadores, se sume la sanción de castración química en el doble de tiempo.

Por ejemplo, si un agresor recibe 25 años de cárcel, debería cumplir 50 años de castración química, con el objetivo de que no incurra en reincidencias.

La castración química es un procedimiento que se realiza con fármacos, para reducir los niveles de testosterona y la libido sexual. Es reversible.

Explicó a los medios a las puertas del Parlamento boliviano que fueron las estadísticas de violaciones de menores en El Alto lo que le impulsó proponer esta norma.

“Lastimosamente la ciudad de El Alto es la segunda ciudad que tiene mayor cantidad de índice de este flagelo”, expresó Chapetón luego de entregar el proyecto de ley en la Asamblea Legislativa.

La alcaldesa indicó que la Defensoría de la Niñez de El Alto en 2017 registró 568 casos de violación de niños y adolescentes y en lo que va de este año ya son 157.

“Por lo tanto, estamos solicitando que la Cámara Legislativa en su nivel de Cámara de Senadores debata esta modificación al Código Penal y que incorpore esta sanción de castración química”, aseveró Chapetón.

La Alcaldesa aseveró que no se debería modificar la Constitución para aplicar este proyecto de ley. La Carta Magna pone como límite los 30 años de privación de libertad como pena máxima, pero Chapetón aclaró que la castración no va en contra de ese principio.

Añadió que países como Colombia, Perú, Paraguay y Argentina “incorporaron esta sanción dentro de su proceso penal”.

Chapetón argumentó que esta propuesta “no es un atentado a los derechos humanos de los violadores”, ya que se debe privilegiar el de los niños y adolescentes.

Asimismo, agregó que la castración química es una medida “para evitar la reincidencia”.

En 2009, el Parlamento boliviano estudió la posibilidad de castigar con castración química o quirúrgica a violadores, pero no prosperó esa iniciativa.

El Alto, ciudad vecina de La Paz, es la segunda urbe más poblada de Bolivia, con casi un millón de habitantes.