Alemania vuelve a ser Alemania y avisa: el campeón ha vuelto

EFE

Alemania dejó todo para el último minuto, se dio el lujo de navegar en el drama de una inminente eliminación anticipada y con una remontada épica se impuso por 2-1 a Suecia al filo de los 96 minutos.

Suecia, que llegó al partido de la segunda jornada del Grupo F con 3 puntos en las alforjas, puedo haber despachado de Rusia al campeón del mundo, no por el golazo de Ola Toinoven a los 32 minutos, sino por la seguidilla de tres ocasiones que se perdió antes de ir al descanso.

Perdonó la vida del rival, olvidó que se trataba de Alemania, y tras el intervalo apareció la mejor versión del equipo que se resistía a aparecer.

El gol de tiro libre a los 95 minutos de Toni Kroos fue el punto culminante para una obra magnífica, pero también fue la redención para el mediocentro del Real Madrid, culpable él del balón que encontraron los suecos para empujar el contragolpe que capitalizó el gigante del Toulouse.

Kroos, apagado e indiferente en el primer tiempo, lanzó llamas en el segundo y ayudó a incendiar un partido para el que los suecos no tuvieron revulsivo.

El golpe de timón para un barco que parecía naufragar con el gol de Toinoven lo dio Marco Reus en el amanecer del segundo tiempo, en el minuto 48.

Fue el reencuentro de una Alemania con su mejor fútbol y la respuesta contundente a las críticas que desde ya parecían anticipar el fin de la era Löw.

Cuatro cambios en la formación titular introdujo el técnico para emprender la pequeña revolución y el comienzo vertiginoso pareció darle la razón.

Tanto que sus pupilos llegaron a tener un 84 por ciento de posesión del balón.

Pero los de Janne Andersson, que lucen muy cómodos en el rol de resistir, sufrir y esperar, encontraron la ventaja en los pequeños detalles.

Toivonenn consignó esta noche un golazo tras una jugada en la que el equipo mostró cómo se cambia el chip de la defensa al ataque.

Pero los Vikingos Amarillos se quedaron sin combustible para defender la ventaja. Y peor, aún, no capitalizaron las oportunidades claras que gestaron después Larsson y Forsberg Tras el descanso, Julian Draxler, opaco y sin rebeldía, dejó su puesto a Mario Gómez, quien se situó como referencia de ataque y sacó a Timo Werner de la penosa lucha con los centrales Lustig y Lindelof.

Alemania fue una tromba y apenas tres minutos después de la reanudación Marco Reus dejaba todo igual.

Allí comenzó el cambio. Incluso para nada afectó la expulsión en el minuto 82 de Boateng al recibir la segunda amonestación.

A los 89 minutos el mismo Gómez tuvo el gol en un soberbio cabezazo pero el portero Robin Olsen se lo negó al sacar el balón por encima del horizontal El joven Julian Brandt también tuvo otro gol cerca, pero el vertical le escupió el balón.

La escena final estaba montada para Kroos. Una pintura, un artista. Volvió Alemania.