Alertan del riesgo de caer en ludopatía a través del celular

Los teléfonos celulares representan una herramienta más para todo tipo de juegos, hasta el punto de que los usuarios corren el riesgo de caer en la ludopatía, con serias consecuencias personales y en sus relaciones con los demás, alertó la Autoridad de Fiscalización del Juego de Bolivia.

«Es un vicio como cualquier otro», advirtió la directora de esta entidad estatal, Jessica Saravia, en conferencia de prensa en La Paz.

La directora subrayó que los celulares «se convierten en un medio de juego» para algunos usuarios, cuyo abuso «trae consecuencias personales y en el entorno» de quienes caen en el vicio.

Saravia relató casos en Bolivia de estudiantes que dejan de ir a clase para quedarse apostando por internet a través de sus teléfonos, o de quienes incluso no duermen con tal de llegar al máximo nivel en juegos de competición muy populares.

La entidad realiza campañas como la que lleva por lema «Juega con la cabeza», para concienciar de los riesgos del juego, además de su labor de control de la legalidad de locales con máquinas tragamonedas, loterías, promociones de empresa y concursos.

Unos de ellos son los programas de telerrealidad o «realities» de la televisión, para controlar que efectivamente se entregan los premios prometidos.

La directora alertó de la ilegalidad de exigir pagos previos en promociones comerciales de empresas, en las que «la gente se ilusiona mucho» pese a la evidente «desproporción del premio» comparado con el escaso desembolso que se pide para concursar.

Los operativos de esta entidad han llegado a encontrar drogas y municiones en locales de juego ilegales, algunos de ellos sótanos «terribles» sin seguridad para el cliente, al que se llega a extorsionar «porque la casa nunca pierde», comentó.

El gancho de estos locales, donde acuden muchas mujeres de la tercera edad, es ofrecer comida y bebida para alargar el tiempo de estancia, señaló.

La responsable de la entidad explicó que el juego no es ilegal en Bolivia, siempre que cumpla la normativa, pero el Estado no lo incentiva.

El juego sin autorización causa un notable perjuicio al Estado, ya que no paga impuestos, además de que es una vía de lavado de dinero, indicó.

Al respecto, la directora destacó la necesidad de un cambio de ley en el país para que el dinero decomisado en estos operativos, sobre el que no es competente, pueda destinarse al pago de la multa por actividad ilegal.

Los responsables de estos locales sin permiso conocen las leyes «y no se va a encontrar un centavo en su cuenta» con el que cobrar la multa, apuntó.

La entidad destruyó 9.173 máquinas tragamonedas decomisadas desde que comenzó a operar en 2011 en Bolivia, a través de acuerdos con la Fundación Viva para gestionar su reciclaje.

La Autoridad de Fiscalización del Juego de Bolivia ofrece una aplicación para celulares que permite detectar cualquier local, sorteo o promoción no autorizados.