Alterio: “Por tremendos que sean los personajes, no se alejan tanto de uno”

Universal Pictures

Hace apenas una semana que Ernesto Alterio se cuela en los hogares de medio mundo convertido en Salvador Osuna Nava, un “malo” que da miedo a los malos de las serie “Narcos: México”, y el próximo 30 de noviembre será la voz de “The Grinch”, otro “malo” emblemático de los cuentos de Navidad.

“Estoy feliz de hacer personajes tan variados, esta es la primera vez que pongo voz a un personaje de animación y me encanta que sea un ‘personajazo’ tan atractivo”, dice el actor hispanoargentino en una entrevista con Efe.

En este caso, habla del protagonista más odiado de la literatura americana, El Grinch, el duende verde que roba la Navidad por pura maldad.

“Los malos siempre son inteligentes y creativos y este Grinch es un gran inventor, fabrica ‘gadgets’ maravillosos. Me encanta cómo tunea el trineo”, pone como ejemplo el actor.

Alterio (Buenos Aires, 1970), vive un momento profesional dulce. Brilló en “Perfectos desconocidos”, el “taquillazo” de 2017 que hacía su largometraje número 40, y comenzó 2018 con la serie “Las chicas del cable”, también de considerable éxito; luego estrenó “La sombra de la ley”, aún en cartelera.

“Una de las cosas que más me gusta de mi profesión -afirma Alterio- es que es una herramienta para descubrir el mundo y explorar los comportamientos humanos, sean cuales sean. Tu pones tu cuerpo y toda tu capacidad para tratar de entender la cabeza de otro y ponerte literalmente en su piel”.

Aunque sean tan diferentes a ti como el siniestro Salvador Osuna Nava, director del DFS (Dirección Federal de Seguridad), equivalente mexicano de la CIA, al que da vida en “Narcos: México”.

“Por muy tremendos que sean los personajes, te das cuenta de que no están tan alejados de uno, uno también tiene zonas oscuras, como los malos. Está bien conocer que existe eso para que luego no te pille por sorpresa y te des cuenta de que en el mundo hay de todo”, afirma.

Después de “El Grinch” tiene pendientes los rodajes de “Ventajas de viajar en tren”, del debutate Aritz Moreno, con Luis Tosar e Ingrid García Johnson, y “Un mundo normal”, de Achero Mañas, además de un proyecto teatral, “Shock”, de su viejo amigo y compañero de Animalario Andrés Lima. La película que ahora estrena está basada en “¡Cómo el Grinch robó la Navidad!”, publicada en 1957 por Dr. Seuss, y es la octava producción animada en 3D de los estudios Illumination, responsables de sagas como “Gru” o “Los minions”, de los que se proyecta un divertido corto antes de la cinta.

Como en el cuento, el Grinch vive aislado en una montaña que encara a la feliz Villa Quién, un poblado delicioso donde todos sus perfectos vecinos se ayudan y se quieren. Justo antes de Navidad se queda sin víveres y se ve obligado a mezclarse con sus habitantes.

Entre ellos, la pequeña Cindy-Lou que, empeñada en ayudar a su atareada madre, acaba por enternecer el árido corazón del Grinch.

“Los Quién quieren una Navidad tres veces más grande, una cosa desbordada, una barbaridad de regalos, de adornos, sí…en Villa Quién se consume muchísimo”, pero igual que en la Navidad actual de cualquier país del mundo, apunta el argentino, una crítica que ya Dr. Seuss quería mostrar para reflexionar sobre ello.

“Lo bueno es que la película que tiene muchos puntos para que uno se identifique”, señala Alterio, hasta mirada feminista, porque la “heroína” capaz de cambiar al Grinch es una niña.

En esta versión, todo es grandioso. Los villancicos son coros estereofónicos a capela, las luces estallan por doquier, los redondeados edificios se adornan de colores vibrantes hasta que no cabe una estrella más y la nieve resplandece hasta el destello. También tienen un narrador que habla en verso.

Además, a la banda sonora compuesta por Danny Elfman -autor de los temas de “Bitelchús”, “Batman” o “Eduard Scissorhands”- se han añadido villancicos clásicos, desde “Santa is Comming to Town”, de los Jackson 5 a “Feliz navidad”, de José Feliciano, y la versión española se corona con “Igual que tu”, interpretada por Pablo López y Antonio Orozco.