Anapo pide impulsar el puerto de salida hacia el Atlántico

EFE

El representante de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Richard Paz, planteó que el Gobierno impulse políticas públicas que ayuden a aumentar la producción del sector agropecuario del país para exportar esos productos por Puerto Busch hacia el Atlántico.

En conferencia de prensa en La Paz, manifestó que el sector agropecuario, en particular el de oleaginosas, puede tener un crecimiento sostenido a mediano plazo “si se brindan las condiciones adecuadas a los productores para que amplíen la frontera agrícola”.

“Puede aumentar de forma significativa las cantidades de producción que serán destinadas a la exportación”, señaló Paz.

Según el representante, es fundamental generar un aumento en la producción de granos como la soja, maíz y sorgo que podrían ser destinados para su exportación a través de Puerto Busch, que permite tener una salida hacia el océano Atlántico.

“Como Anapo destacamos la alianza estratégica suscrita entre el Gobierno nacional con el sector empresarial boliviano para promover el desarrollo integral de Puerto Busch”, expresó Paz.

La pasada semana, los empresarios privados y el Gobierno de Bolivia firmaron un acuerdo para realizar importantes inversiones en favor a Puerto Busch y así potenciar su comercio exterior y dejar de depender de los puertos chilenos.

Al respecto, enfatizó que es una oportunidad para pequeños, medianos y grandes productores para acceder de forma directa a la exportación “mejorando la competitividad en función al mercado externo”.

Paz planteó que el Gobierno nacional tome la decisión política para que los productores tengan “pleno acceso al uso de biotecnología con semillas genéticamente mejoradas para soja, maíz y algodón”.

Los productores presentaron al Gobierno boliviano información técnica que demuestra “el impacto que se va a lograr con el uso de nuevos eventos biotecnológicos para mejorar la productividad”.

Con el uso de biotecnología podría haber un incremento del 10 al 15 % de los cultivos, agregó.

Bolivia solo permite la existencia de un tipo de semilla modificada para la soja, la que es resistente al herbicida glifosato, y recoge en su Constitución promulgada en 2009 precauciones específicas sobre el uso de otros transgénicos.

Además, pidió que el Gobierno libere totalmente las exportaciones de soja y sus derivados para garantizar a los productores el acceso a mercados externos con un precio justo.

La producción del año pasado fue de 2.7 millones de toneladas de granos, de las cuales alrededor de 800.000 están destinadas para el mercado interno y lo demás “podría estar destinado a la exportación”, manifestó.

Por último, planteó que se realice un plan nacional de fertilización con urea que ayude con la capacitación en la aplicación de este fertilizante, al igual que exista un precio justo para los productores bolivianos.

Según Paz, el precio de la urea para la exportación es de 250 a 290 dólares la tonelada, mientras que en el mercado interno se está vendiendo a 383 dólares.

“Nosotros estamos pidiendo que se nos venda la urea exactamente al mismo precio de exportación”, finalizó.