ANH intervino domicilio que almacenaba GLP ilegalmente

La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en coordinación con la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (FELCC), intervino el viernes un domicilio particular en la ciudad de Cochabamba, en el que se almacenaba de manera ilegal gas licuado de petróleo (GLP) en garrafas, pero además se realizaba el “trasvasado” del producto a cilindros vacíos.

La intervención a este domicilio situado en el barrio El Salvador, de la zona sur de la capital valluna, se realizó tras un arduo trabajo de relevamiento de información e inteligencia que realizó el personal de la Dirección de Operaciones de Interdicción de Hidrocarburos (DOIH) que pertenece a la entidad reguladora.

Tras la intervención conjunta, efectivos de la Policía aprehendieron a cuatro personas, dos propietarios del inmueble y otras dos estaban a cargo del camión distribuidor de GLP porque se los encontró proveyendo, en ese momento, los cilindros de GLP a ese domicilio particular.

Ambos hechos están totalmente prohibidos por norma y tienen sanción. Los aprehendidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público para su procesamiento legal.

El director de la DOIH, Luis Fernando Simón Castro, que estuvo a cargo del operativo explicó que el lugar donde se acopiaba el GLP, no tenía autorización de la ANH, no contaba con las condiciones mínimas para almacenar ese carburante y que el “trasvasado” (pasar producto de un recipiente a otro) que realizaban, “de una garrafa llena a otra vacía”, ponía en peligro la seguridad de quienes habitan en la vivienda y de los vecinos del lugar.

“Un domicilio particular no es lugar habilitado, y mucho menos autorizado, por el ente regulador para realizar estas actividades”, destacó Simón, tras referirse a la infraestructura intervenida, donde se secuestró 238 cilindros de GLP con contenido y 78 sin contenido.

En cuanto al camión distribuidor que se encontraba en el lugar, este también fue secuestrado. En este caso el director de la DOIH explicó que al dejar las garrafas en esa vivienda se cometió un delito. “La venta tienen que ser al usuario y consumidor final y no así dejar en domicilios particulares cantidades de garrafas superiores”, sostuvo.

El artículo 226 Bis, del Código Penal, establece que la persona que “almacene o comercialice diesel, gasolina o Gas Licuado de Petróleo, sin estar autorizado por la entidad competente, será sancionado con la privación de libertad de tres a seis años y la confiscación de los bienes e instrumentos para la comisión del delito”.

Las garrafas secuestradas y el vehículo fueron trasladados a los depósitos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

Se debe descartar que al realizar el trasvasado de GLP entre garrafas no sólo se pone riesgo a las personas, sino que se engaña a la población que compra el producto pensando que este cuenta con la calidad y el peso exacto de 10 kilos, pero que además es revendido.