Argentina ansía fútbol, una victoria y crédito

EFE

Argentina después de un empate inesperado en su debut ante Islandia (1-1), ansía encontrar ante Croacia, inmersa en la polémica por la salida de Nikola Kalinic, el buen fútbol, el crédito perdido y una victoria con la que mantener sus opciones de alcanzar los octavos de final.

No lo tendrá fácil. Si Islandia, un equipo teóricamente menor, consiguió firmar tablas en su debut en un Mundial, el próximo rival del cuadro dirigido por Jorge Sampaoli no es una selección cualquiera. Es el equipo de Luka Modric, que dirigió con maestría al cuadro balcánico hacia la victoria frente a Nigeria (2-0). Sin duda, una prueba de fuego para Argentina.

Argentina, de los nueve puntos que aspiraba a conseguir en la fase de grupos, dejó de sumar dos. La escasez de variantes en su puesta de largo en el estadio del Spartak de Moscú abrió un periodo de necesidad. La Albiceleste precisa la victoria con urgencia; y necesita, en igual medida, ganar crédito.

En la antesala del Mundial, la credibilidad de la vigente subcampeona del mundo se cimentó sobre su historia, pero ya en Rusia sus aspiraciones demandan fútbol.

Con esa meta, durante la semana Jorge Sampaoli maduró su ‘revolución’ táctica sin Marcos Rojo, sin Lucas Biglia y sin Ángel Di María. La mutación del esquema, de un 4-2-3-1 a un 3-5-2, motivará cambios en casi todas las líneas.

Gabriel Mercado entrará en defensa para formar junto a Nicolás Otamendi y Nicolás Tagliafico; Eduardo Salvio y Marcos Acuña les escudarán desde los flancos; Javier Mascherano se quedará como único ‘5’; Cristian Pavón, Enzo Pérez y Maximiliano Meza se repartirán dos posiciones, mientras que Willy Caballero repetirá como portero y Leo Messi y Sergio Agüero como principales referencias ofensivas.

Del ’10’, sin embargo, sigue dependiendo Argentina en demasía, que sigue apelando a su compromiso con la camiseta celeste y blanca. Eso es algo que “está intacto”, anunció Jorge Sampaoli.

El atacante de Rosario, máximo goleador histórico de Argentina y del Barcelona, tiene ante Croacia una oportunidad de desquitarse del penalti fallado en el debut ante Islandia.

Messi partió hacia Nizhny Novgorod con el orgullo herido y con el ánimo golpeado, pero sigue siendo el principal argumento de la Albiceleste mientras aguarda la madurez del colectivo.

“Gracias a los goles que él metió estamos todos aquí dentro”, le defendió en rueda de prensa Cristian Ansaldi.

“Estamos todos con él. Que haya fallado un penal no significa nada”, se sumó Paulo Dybala.

Los 22 internacionales saben que la sonrisa de Messi es el antídoto a las dudas. “Esto lo vamos a cambiar una vez que volvamos a ganar”, cerró Ansaldi.

Enfrente, Argentina se encontrará a un equipo que vive en un estado parecido a una montaña rusa. Por un lado, feliz por su buen estreno ante Nigeria con un fútbol sólido que sirvió para conseguir tres puntos después de ganar 2-0. Los tantos en propia meta de Oghenekaro Etebo y el gol de penalti de Luka Modric, bastaron al cuadro balcánico para colocarse en el liderato del grupo D.

Pero no todo fue felicidad en Croacia. Después del choque saltó la polémica con la expulsión de la concentración de Nikola Kalinic, que se negó a entrar al campo en los últimos minutos.

El técnico Zlatko Dalic decidió que su jugador iba a ser el último cambio, pero el atacante dijo “no”. En su lugar, entró Marko Pjaca y las imágenes que se pudieron ver después de Kalinic con el gesto serio son ya historia del Mundial. A los dos días, abandonó la concentración.

Centrados en el fútbol, Dalic podría variar su esquema y algunas piezas para frenar a Messi. En la defensa, es posible que desplace a Vida al lateral izquierdo después del irregular partido de Ivan Strinic. En ese caso, Vedran Corluka y Dejan Lovren serían la pareja de centrales.

El técnico de Croacia también medita la entrada de Mateo Kovacic o a Milan Badelj como pivote por detrás de Ivan Rakitic y Modric para dar fortaleza al centro del campo. En la medular se unirían Ante Rebic e Ivan Perisic por las bandas derecha e izquierda, respectivamente, para poner balones a Mario Mandzukic.

El objetivo de Croacia será, con cambio de planes o sin ellos, sumar otros tres puntos con los que asegurar prácticamente los octavos de final. Y, ya de paso, dejar casi hundida a Argentina, que no sólo necesita ganar: también necesita ganar bien para recuperar el crédito y que las críticas a Messi sean historia.