Argentina refuerza sus fronteras

El estigma del narcotráfico, como concepto social, afecta sensiblemente a nuestro país dejando secuelas que se manifiestan de diferente manera, pero identificando a Bolivia con esa actividad ilícita. En los aeropuertos internacionales, los ciudadanos bolivianos son examinados con mayor detenimiento que los viajeros de otro origen. La imagen que se exporta de Bolivia, desgraciadamente no está exenta de un vínculo con la coca y sus derivados, mientras en las fronteras de los países vecinos son cada vez más rigurosos los controles, a la vez que aumentan los decomisos de droga, así como el apresamiento de personas que se dedican al tráfico de estupefacientes, entre ellos bolivianos.

La captura de narcotraficantes así como los decomisos de droga se producen casi todos los días. Según un reportaje del diario digital Infobae, que dice que anualmente, en la Argentina, se consume en promedio 13 mil 341 kilos de cocaína y 184 mil 991 kilos de marihuana. Solamente por la venta ilegal de estos estupefacientes, las bandas mafiosas embolsan 1.080 millones de dólares

Solo el año pasado, por territorio argentino pasaron 23 mil 772 kilos de cocaína y 405 mil 693 kilos de marihuana. El diario argentino añade que de esa enormidad de drogas prohibidas, el Estado, secuestró el 39,6% de cannabis y el 35,5% de cocaína. El resto, fue consumido o reexportado. Añade que la mayoría de cocaína que ingresa a la Argentina proviene de Bolivia.

Por ello no debe extrañar que el gobierno argentino haya determinado proteger sus fronteras empleando a sus Fuerzas Armadas. Mediante el decreto 703/2018, publicado el lunes en el Boletín Oficial, el Gobierno de Argentina oficializó el programa de reforma de sus Fuerzas Armadas (FFAA), que contempla reforzar el control militar en la frontera con Bolivia, Paraguay y Brasil, bajo el argumento de “combatir al narcotráfico y el terrorismo”.

“En el marco de la transformación que han experimentado los desafíos en materia de Defensa que debe afrontar la República Argentina, resulta necesaria la aprobación de una nueva Directiva de Política de Defensa Nacional, a fin de actualizar los lineamientos y las prioridades estratégicas de esta política de Estado”, detalla la normativa.

Los operativos, en su primera etapa, conllevarán el despliegue de 300 militares a la frontera norte, que se sumarán a las fuerzas de seguridad que se encuentran en esa zona. En los próximos días, se enviarán otros 200 efectivos. El objetivo del ministerio de Defensa es contar antes de fin de año con 4000 militares en la frontera. Otro informe señala que el domingo llegaron dos aviones al Chaco argentino con el objetivo de respaldar a la Gendarmería, y a la Prefectura en la frontera con Paraguay, Bolivia y Brasil.

Recordemos que anteriormente fue Brasil que decidió proteger su frontera con Bolivia mediante una gran movilización de fuerzas y recursos. Perú y Chile también han adoptado medidas preventivas para frenar el tráfico de drogas. Perú ha desplegado un amplio sistema de operativos destinados a la captura de narco-aviones.

Los esfuerzos de Bolivia en la lucha contra el narcotráfico, reflejados en los crecientes decomisos de droga se ven menguados por la tolerancia en los cultivos de coca, hecho que constituye una señal negativa que muestra a nuestro país poco interesado en la reducción de la coca que se destina a fines ilícitos.