«Banda de los 7 del TSE» no son garantía electoral

Dr. Wenceslao Jáuregui

El «operador Maquiavelo» Antonio José Iván Costas Sitic dijo que preparó una carta y el mismo denunció e hizo acción «propagandística» sobre que «se había filtrado», porque en ella manifestaba que corría peligro que «no se podría llevar a efecto las elecciones de octubre» por ciertas motivaciones. Aseveró que la, penosa, carta era de orden interno, pero él sin ningún escrúpulo lo hizo público.

Lo evidente, cierto, es que la inmensa mayoría de los bolivianos no cree que los del TSE sean garantía electoral, con sano y buen criterio ajeno al partidismo o a las influencias y temor a los dictados del Órgano Ejecutivo.

Los denominados por la oposición como «la banda de los 7 del Tribunal Supremo Electoral (TSE)», ya debía renunciar por el bien de la convivencia civilizada entre bolivianos, dado que los opositores denuncian que prepara «el fraude electoral», basados precisamente en lo que el citado Costas hizo público y porque de algún modo, lícito o ilícito, se logró renunciar a muchos servidores públicos en el esquema interno del TSE, sobre todo en la sección informática, lo que hace prever que el «plan de los 7» va viento en popa por cuanto llegado la fecha de elecciones y cuando se comience a saber los resultados contrarios al oficialismo, sobre todo en las capitales de departamento, se pretextará «la inexperiencia» de los nuevos funcionarios habilitados en reemplazo de los renunciados o renunciantes, para luego culparlos. En cuanto al sector rural campesino indígena, podrían pedir un plazo mayor a los quince días para hacer conocer resultado del voto, es decir alargar los términos electorales para distraer la atención del pueblo en otros escenarios que hacen a la política tradicional criolla.

Los opositores y la gran mayoría que votó por el NO a la modificación de la Constitución del Art. 168, NO a la reelección de Evo Morales y Álvaro García Linera, se verán en la disyuntiva de hacer manifestaciones vigorosas o de indicar que anticipadamente «habían anunciado que el TSE preparaba un fraude escalofriante».

De otra parte, no se entiende el porqué del arribo a Bolivia del secretario General de la OEA, Luis Almagro, precisamente para antes de la concentración del MAS en Villa Tunari, en el trópico cochabambino, en que el presidente Morales será proclamado por sus adeptos.

Debemos recordar que Almagro fue el que dijo que «no es un derecho humano» el intentar gobernar en forma indefinida a un determinado Estado, hecho que vulneraba el tratado de Varsovia y lo claramente especificado en jurisprudencia por la Corte Internacional de Derechos Humanos con sede en Costa Rica.

¿Para qué vino sin antes haber un pronunciamiento de la Corte citada?

Para muchos «se hace sospechoso», parece que la Comisión que estuvo en Sucre, que fue invitada por el Órgano Ejecutivo a ir en avión a conocer el salar de Uyuni y los regalos y presentes, que por protocolo se estilan a visitantes, le abrió el deseo de estar en nuestro país.

Almagro y Diego Almagro, son diferentes el uno del otro, pero el conquistador tuvo las agallas de decir y hacer lo que le trajo a la denominada colonia de España.

Veremos, es de desear que Almagro, de la OEA, diga en nuestro territorio, lo que aseveró en su condición de Secretario General de la OEA.