Blooming se queda con la boca abierta ante Guabirá

APG

Blooming sufrió una bofetada sobre el final del partido jugado contra Guabirá. La estrecha diferencia de 2-1 que llevaba el local se cayó cuando el contrario logró remontar la cuenta (2-3) dejando sorprendido a los celestes en la segunda fecha del Clausura.

El plantel de la capital cruceña sólo tuvo contados pasajes de juego ofensivo, sus impulsos se quedaron a medias y arrastró ese problema a lo largo del compromiso. Mientras, Guabirá esperó al rival y devolvió el golpe en el momento oportuno.

El partido llegó apenas a los cuatro minutos y el primer gol fue anotado a favor de los celestes, por intermedio de Paul Arano, quien recogió un rebote y con un derechazo mandó la pelota contra el fondo del pórtico.

La proyección de Franz Supayabe por el costado derecho trajo sus frutos en corto plazo, porque a los diez minutos colocó un centro al ras del piso y José Alfredo Castillo apareció cerca del punto penal, libre de marcación, para definir con la pierna derecha (1-1).

El segundo tanto fue anotado a los 28 minutos con un golpe de cabeza de Hugo Bargas, el atacante saltó a tiempo para conectar el centro de tiro de esquina servido por Joselito Vaca. El defensor Ezequiel Michelli tenía a su cargo el cuidado de Bargas, pero demoró en reaccionar.

Los Diablos Rojos exageraron en los centros al área, dando mejor resultado el segundo cabezazo; a los 33 minutos Castillo habilitó a Pedro Chávez, quien estaba libre y su cabezazo delante del arco mandó la pelota a un par de metro del palo derecho de Hugo Suárez.

Cuando Bargas aparecía, Blooming ganaba en ofensiva en particular a la hora de encarar en el “uno a uno”, y de esa manera ingresó al área y con ángulo cerrado probó con un disparo que Luis Cárdenas mandó a tiro de esquina cerca del final del primer tiempo.

Guabirá perdió profundidad en el complemento, su único recurso que tenía a su alcance eran los centros y en un tiro libre indirecto consiguió el empate (m.69) con un golpe de cabeza de Javier Lezcano en medio de un tumulto del cual pudo emerger.

Un contragolpe de Guabirá finalizó en el tercer tanto. Chávez ingresó por el costado derecho del área y envió un centro al ras para Castillo, quien con un enganche para adentro engañó al arquero Hugo Suárez y a un defensor para definir con la pierna izquierda (m.90).

Los celestes mostraron poca producción futbolística, cada cierto tiempo aceleraban y dieron en las fibras frágiles del rival, pero no estiraron esos puntos y permitieron que los azucareros se rearmen para contestar los ataques.