Bolivia aumenta la cantidad de cocaína destruida, según informe de la ONU

Por otro lado, la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC) manifestó su preocupación por la "presencia de grupos delictivos transnacionales en territorio boliviano y de ciudadanos extranjeros".

APG

Bolivia incrementó los niveles de cocaína destruida en el primer semestre de 2018 en comparación al mismo periodo del año anterior, según un informe de destrucción de drogas presentado ayer por la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC).

Durante la presentación del reporte, el representante de la UNODC en Bolivia, Thierry Rostan, señaló que la destrucción de cocaína base y de cloridrato de cocaína o de alta pureza se incrementó un 18 y un 76 por ciento, respectivamente.

Rostan detalló que en los primeros seis meses de 2018 se destruyeron “7.070 kilos de cocaína base” en comparación a los 6.015 del año anterior en el mismo periodo y “3.274 kilos de cloridrato de cocaína” frente a los 1.861 del primer semestre de 2017.

La suma de ambas cantidades supera las 10,3 toneladas de droga, que fueron incineradas o destruidas por las autoridades bolivianas.

Asimismo, Rostan señaló que el departamento de Santa Cruz lidera las zonas donde se realizaron más operativos, seguido por Cochabamba y Beni.

Por otro lado, el informe reveló el descenso de la destrucción de marihuana en un 45 por ciento, ya que en el primer semestre de 2018 se destruyeron 5.019 kilos frente a los 9.148 del mismo periodo del año anterior.

El informe también mostró que durante los seis primeros meses de esta gestión se efectuaron 287 actos de destrucción de drogas, contrastados a los 266 realizados en el mismo periodo en 2017.

La UNODC acompañó 97 actos de incineración o destrucción de drogas, en los que desarrolló tareas de verificación del peso, traslado y destrucción de cocaína y marihuana.

Al propósito, el ministro boliviano de Gobierno, Carlos Romero, señaló que estos datos son “muy reveladores” ya que permiten “ajustar la planificación de los operativos”, principalmente en regiones de frontera o aquellas de mayor frecuencia del tráfico de droga.

También valoró el manejo transparente de información relacionada con las tareas de lucha contra el narcotráfico, ya que a su juicio muestra los resultados a la población y hace que el sistema de justicia “actúe con drasticidad” en estos delitos.

Por otro lado, la UNODC manifestó su preocupación por la “presencia de grupos delictivos transnacionales en territorio boliviano y de ciudadanos extranjeros”.

También llamó la atención por las “cantidades insuficientes” de pruebas de campo útiles para verificar las sustancias antes de cada acto de incineración.

Esta instancia recomendó a las autoridades bolivianas incrementar la presencia de fiscales antidrogas en ciudades intermedias e instó a que se trabaje en la renovación de los vehículos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN).

Este es el décimo informe de la UNODC en Bolivia desde 2013, en coordinación con las autoridades del país.

En este país, la Ley General de la Coca vigente desde el año pasado norma la promoción, circulación, comercialización, consumo, investigación e industrialización de la planta en su estado natural.

La normativa permite 23.100 hectáreas de cultivos de coca, reconoce los valores patrimoniales de esa planta y enfatiza que ésta en su estado natural no es una droga.