Bolivia, la potencia en ráquetbol que cede sus talentos a otros países

APG

Bolivia vivió algo poco común en las finales de ráquetbol de los Suramericanos, ya que varios de los deportistas que pelearon por la presea de oro en esa disciplina nacieron en estas tierras, pero algunos lo hicieron defendiendo los colores de Argentina y Colombia.

El predominio de la sangre boliviana en este deporte se vio en los duelos entre Conrrado Moscoso y Mario Mercado, que representó a Colombia; de Yasmine Sajba ante María José Vargas, que jugó para Argentina, y la presencia de Natalia Méndez en la disputa de dobles femeninos en representación de la Albiceleste.

Moscoso, ganador de la primera medalla de oro para Bolivia en los Juegos, pidió las autoridades de su país atender a este deporte al considerar que “están dejando salir a raquetas internacionales”.

Su afirmación alude a los casos de Mercado, Vargas y Méndez, que optaron por jugar por otros países ante el bajo apoyo para los deportistas en su nación.

“Fíjense un poco más en el ráquet, que somos una potencia mundial”, reprochó Moscoso, quien además ganó junto a Roland Keller la segunda medalla de oro para el país en dobles masculinos.

Los partidos decisivos tuvieron una tribuna dividida entre los que apoyaban a los representantes del país anfitrión y quienes respaldaban a los bolivianos “foráneos”.

Al respecto, Mario Mercado, nacido en Cochabamba, aseguró que “es nostálgico” jugar en su tierra natal, pero aseguró que pese a ello siente gratitud con Colombia porque le ha dado mucho y “los representa con todo”.

Por su parte, la boliviana-argentina María José Vargas dijo a Efe que pese a que tenía al público “en contra”, pudo aplicar su juego para imponerse a la boliviana Sabja y conseguir el primer lugar en el torneo individual femenino.

“(En Argentina) me ayudaron a surgir y entonces estoy demasiado agradecida”, enfatizó la deportista, que jugó con absoluta convicción y que dijo representar a ese país plenamente.

Consultada sobre la diferencia que percibió en lo deportivo en su paso de Bolivia a Argentina, destacó el apoyo que se le da “desde la tecnología, todo el equipo técnico, también económicamente nos apoyan bastante”.

Aunque no quiso profundizar sobre las razones del cambio de representación, elogió el nivel de juego de sus adversarios y sugirió que en Bolivia “exploten mucho más su talento”.

Sabja, la medallista de plata de Bolivia en la competencia individual, apuntó que la diferencia entre el apoyo que se brinda a los deportistas en su país y en Argentina es “realmente abismal”.

A su juicio, el apoyo económico mensual y la programación para la participación en competiciones varias veces al mes son aspectos decisivos que diferencian al ráquetbol en un país y el otro.

Sobre el duelo con Vargas, Sabja señaló que pese a que su contrincante nació en Bolivia, realmente jugó contra una argentina y que “la camiseta es lo que vale”.

Por otro lado está el caso de la boliviana-argentina Natalia Méndez, actualmente en la casilla sexta de la clasificatoria mundial y que aspira a ser la número uno.

Méndez y Vargas vencieron en la final de dobles a las bolivianas Jenny Daza y Stefanny Barrios, y se hicieron con la medalla de oro.

Las victorias de los bolivianos ante los bolivianos que representaron a otros países hicieron que el país anfitrión adquiera sus primeras preseas doradas, luego de seis jornadas transcurridas en los juegos.

Lo ocurrido en este deporte también abrió el debate en la opinión pública local sobre el nivel de apoyo que debe darse a los exponentes de esta disciplina para evitar la fuga de talentos a otros países.