Bolivia no fue derrotada en la CIJ de La Haya

Dr. DAEN. Wenceslao Jáuregui

El 23 de marzo de 2013 el presidente Juan Evo Morales Ayma, durante la concentración cívica y de las Fuerzas Armadas, por el “día del Mar”, en la plaza Abaroa afirmó: “He decidido, interponer demanda contra Chile”. Fue presentada ante la CIJ de La Haya el 24 de abril de 2013. El trámite duró 5 años y el 1º de octubre de 2018, dictó sentencia a favor de Chile.

Algunos analistas del oficialismo engañan al pueblo al decir que con la sentencia de la CIJ “Bolivia ha sido derrotada” ¡MENTIRA!, fueron derrotados el que “decidió” interponer la demanda y quienes le siguieron la corriente sin objetar el contenido de la misma.

Es inconcebible que ahora en intención de lavarse las manos indiquen que la CIJ “no analizó los documentales presentadas”, “que hay contradicciones”, “que no se ganó ni perdió nada”, “que todo volvió a cero” y el vocero intente quedar como el que cumplió gran labor o dar a conocer que no sabía lo que se iba a “negociar” con el invasor.

Lamentable que servidores públicos por su servidumbre al Presidente, no hayan advertido al gobernante que la acción era de Puro Derecho en las diferentes reuniones “con el equipo jurídico” llevadas a efecto en Nueva York, España, Bruselas y en otras capitales de concurrencia turística, por tanto se debía presentar pruebas idóneas, adjuntando actas o memorándums de entendimiento firmadas por anteriores gobernantes y/o ministros de Relaciones Exteriores.

En un mínimo de racionalidad patriótica informarle a Evo Morales que la Corte Internacional de Justicia es un tribunal que atiende demandas de controversias entre Estados y basa sus sentencias en pruebas fehacientes y no en suposición o presunciones.

La Corte no requería de abundante recorte de publicaciones de antaño y del presente, o de opinión de personas del quehacer político mundial o de dogma, como el que predica el papa Francisco, no señor.

Hubieran evitado spots televisivos donde se decía “que ya estábamos cerca del Océano”, “que la Corte nos iba a dar acceso directo al Pacífico”, “que los chilenos estaban nerviosos”.

La CIJ, rechazó puntualmente todos y cada uno de los 9 argumentos (alegatos), presentados por Bolivia. Llama la atención a la Corte que no se presentó documentos concretos firmados entre Bolivia y Chile, ofrecido en memoriales.

Surge las interrogantes, por qué no se presentó dichos actuados. ¿Qué paso, había algo oscuro que se iba tejiendo en contra del sentimiento nacional y derecho de los bolivianos? ¿Acaso se perdió el “memorándum de entendimiento firmado entre Pinochet y Banzer”, de 1975, que Chile hizo conocer por el cual “se ofrecía canje simultáneo de territorios, por un corredor sin soberanía”?

La sentencia género en el espíritu, mente y corazón de los bolivianos, estupor, desazón, angustia, desesperación, llanto, por la mal planteada demanda que ahora nos coloca en la “guillotina” de la voluntad de los chilenos.

Se impone que ministros, asesores, los que contrataron a las “eminencias”, presenten renuncia y el Presidente, demostrando dignidad, deje de lado Twitter y discursos preparados por obsecuentes ignaros en Derecho Internacional Público. Si eso ocurre Bolivia saldrá victoriosa y fortalecida, de lo contrario a los bolivianos nos esperan “aguas turbulentas”.