Bolivia prevé invertir 2.200 millones de dólares en 2019 en petroquímica

El proyecto de construcción de una planta petroquímica en el sur de Bolivia con una inversión de 2.200 millones de dólares es uno de los retos que se ha propuesto para 2019 el Gobierno boliviano, anunció ayer una fuente oficial.

“El próximo año se realizará el lanzamiento de dos licitaciones para la planta Propileno – Polipropileno”, informó el ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Luis Alberto Sánchez, citado en un comunicado de esa oficina.

En los primeros meses se adjudicará el estudio de ingeniería a detalle y en el último trimestre se lanzará “la licitación para la Ingeniería Procura y Construcción (IPC) de la planta”, agregó.

Según Sánchez, ya se tiene avanzada la ingeniería básica de la planta, aunque como los mercados de polipropileno son cambiantes, se realiza un análisis minucioso para que la estructura se adecúe a esta coyuntura.

Las autoridades bolivianas también trabajan “en estudios de mercado y comercialización” para garantizar también que la materia prima de los plásticos se llegue a industrializar.

“Para ello, debemos atraer inversión nacional y extranjera, es por eso que decimos que la planta Propileno – Polipropileno será la madre de las industrias”, sostuvo el ministro.

La planta será construida en la provincia Gran Chaco, en la región sureña de Tarija, con una inversión de 2.200 millones de dólares provenientes de un crédito otorgado por el Banco Central de Bolivia a la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), según el Ministerio de Hidrocarburos.

Una primera adjudicación del proyecto fue anulada en 2017 por “errores administrativos” detectados en el proceso de contratación, según informaron entonces las autoridades del área de hidrocarburos.

El Gobierno boliviano también considera que otro proyecto de impacto para su economía el próximo año será la producción de combustibles verdes.

El país inició este año la producción masiva de bioetanol para sustituir la importación de aditivos para gasolina o diesel.

Al respecto, Sánchez explicó que inicialmente se proyectó comprar 80 millones de litros de alcohol anhidro a los ingenios azucareros privados en 2019, pero está prevista para los próximos días la firma de un contrato para adquirir 150 millones de litros.

“Prácticamente estamos duplicando, esto va tener un impacto bastante positivo en la economía nacional”, resaltó el ministro, según el comunicado.

La autoridad agregó que otros retos serán incorporar al mercado una nueva gasolina, la “súper etanol 97”, un plan piloto para importar vehículos Flex Fuel y el ingreso en el último trimestre del biodiesel.