Bolivia propone salvar a Unasur

El cierre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), parece inminente debido a la decisión de varios países de alejarse de ese organismo. Parece ser una determinación sin retroceso, después que el nuevo gobierno de Colombia, presidido por Iván Duque, anunciara el retiro de su país como miembro del organismo suramericano. Este anuncio motivo la primera acción pública del gobierno de Bolivia –que preside pro-témpore Unasur- para que los países miembros reflexionen sobre esta decisión, en un intento por evitar el colapso de la entidad.

Mediante un boletín institucional de la Cancillería se señala que “El Estado Plurinacional de Bolivia reitera la invitación a los países de Suramérica y en especial al Gobierno de Colombia a iniciar un profundo proceso de reflexión enfocado en lo que nos une”. Reitera la predisposición de Bolivia para “encontrar las fórmulas y consensos necesarios que permitan asumir decisiones con una visión de futuro” que contribuyan a una “verdadera integración”.

Pero los problemas de Unasur son muchos, y su cierre se asoma como inminente, frente al cierre de operaciones y liquidación por la crisis financiera que sufre ese organismo, ya que los grandes socios dejaron de enviar sus contribuciones económicas, mientras seis países decidieron abandonar el bloque hasta que se garantice “el funcionamiento adecuado”, hecho que ya parece imposible por la ideologización política y tendencia antidemocrática, en la que se sumergió el organismo.

Unasur quedó en riesgo de disolución desde hace más de un año, pero la debacle se precipitó cuando Bolivia asumió la presidencia pro témpore, recibiendo una comunicación de seis países que decidieron abandonar el bloque. “Los países firmantes han decidido no participar en las distintas instancias de Unasur, hasta tanto se produzcan resultados concretos en el curso de las próximas semanas que garanticen el funcionamiento adecuado de la organización”, señala el texto de una carta que Argentina, Brasil, Perú, Paraguay, Colombia y Chile enviaron a la cancillería de Bolivia.

La posibilidad de recomponer a la organización se aleja cada vez más por las distancias ideológicas que separan a los países miembros, a lo que se suma una insostenible crisis económica. Un informe presupuestario a julio de este año del jefe de Gabinete Yuri Chillán, dirigida a la cancillería boliviana, da cuenta que la Unión de Naciones Sudamericanas va hacia el inminente cierre de operaciones y liquidación por la crisis financiera, debido a que los grandes socios dejaron de enviar sus abonos (aportes) mensuales.

Los aportes que llegaron a la organización hasta el mes pasado, apenas pasan de los 222 mil dólares. De acuerdo a informes de prensa, Unasur fijó un presupuesto de $us 9.650.767 para este año, de los cuales Argentina debía aportar $us 1.612.877; Brasil, $us 3.816.882; Chile 716.399 dólares; Colombia 1.208.679; Ecuador 336.669; Paraguay 94.933; Perú 683.124; Uruguay 112.549; y Venezuela 1.056.982 dólares. Bolivia tiene un aporte comprometido y pagado de 124.293 dólares.

En el cuadro de deudas generales, las cifras se disparan sustancialmente desde el año 2014, cuando la institución cerró con déficit de 81.173 dólares; en 2015 con 85.230; el año 2016 la deuda subió a 4 millones; el 2017 con 8 millones 882 mil dólares, y para este año se prevé cerrar con una deuda de cerca de diez millones dólares. En total, la deuda acumulada desde la gestión 2014 hasta 2018, llegará a 23 millones 65 mil dólares.

Ecuador, que también decidió alejarse, fue el país que financió la construcción de La casa de la Unasur que fue inaugurada en diciembre de 2014, a un costo de 38 millones de dólares. El presidente Lenin Moreno ahora baraja la posibilidad de convertirlo en un museo o una casa superior de estudios, dada su proximidad al monolito “La Mitad del Mundo”, una atracción del turismo mundial en Quito.

Bolivia asumió el 17 de abril el ejercicio de la presidencia pro témpore para el período 2018-2019, y ahora enfrenta el cierre del organismo, pero alienta la esperanza de encontrar una salida. En el comunicado público de la cancillería, expresa su convencimiento de que la integración suramericana “trascenderá la coyuntura política del momento” más allá de las circunstancias que llevaron a Colombia a adoptar la decisión de retirarse del organismo.