Bolivia rechazará todo intento de despojo

Dr. Wilber Cabrera Ríos

Las palabras “negociar” y “Soberanía Plena” fueron y son preocupación de los bolivianos. “Rechazaron el memorándum de entendimiento del Abrazo de Charaña de 1975” que contemplaba “cesión de territorios en forma simultánea y de la misma proporción del corredor al Pacífico que ofrecía Chile”.

En los 9 argumentos presentado en la demanda y que fueron rechazados, la sentencia de la CIJ no se refirió a “soberanía”, menos a “soberanía plena” que en Derecho, desde 1904, reclama, exige. Bolivia. Desestimó el argumento boliviano que sus contactos con Chile le generaron “expectativas legítimas”. Señaló que ese “alegato” solo es válido si se trata de un juicio entre “un inversor privado y un Estado”, pero nunca en un proceso “entre dos Estados”.

Cabe rememorar que las conversaciones” entre el dictador de Bolivia, Hugo Banzer Suárez y el dictador de Chile, Augusto Pinochet Ugarte, se basaban en el “memorándum de entendimiento Abrazo de Charaña, año 1975”, que estipulaba -a espaldas del pueblo boliviano-, “canje de territorios en forma simultánea y en las mismas proporciones a otorgar una salida al Océano Pacífico, sin soberanía”.

No al “canje de territorios”.

¿Cuál era la intención de Chile?: Que Bolivia ceda territorios hasta Tambo Quemado (Oruro), otorgue aguas dulces de los Lípez (de Potosí), para irrigar el Norte de Atacama a cambio de un corredor al Océano Pacífico sin soberanía. Quede claro, los bolivianos no permitiremos nuevos despojos de nuestro territorio a nombre de “negociar”, “canje”, “trueque”, o “compensación territorial”. La heredad nacional -como Política de Estado-, los gobernantes, las Fuerzas Armadas, están en el deber y obligación de resguardar y hacerla respetar.

A chile le interesa lo comercial.

A Chile, jamás le interesó relaciones diplomáticas con Bolivia. Siempre le convino mantener y fortalecer relaciones comerciales. Arica es la “gallina de los huevos de oro que le significa grandes sumas de divisas”. El tema de “los 13 puntos”, “o la diplomacia de los pueblos”, fue otro fracaso por la falta de conocimiento histórico, de conocimiento jurídico patriótico, de David Choquehuanca Céspedes, que fungió como ministro de RREE de Bolivia.

No es triunfo si se pedía “negociar”.

Ninguna demanda, sea contra persona natural, persona jurídica, o de Estado a Estado, es un triunfo, menos cuando se pedía “negociar”, la espera y el resultado conlleva mucho tiempo, en el caso todo depende de la voluntad de los gobiernos de Chile comenzar el diálogo, comprender el significado “negociar” y culminar en la aceptación o no de las diferentes posiciones.

Es decir, de acuerdo con el Derecho Internacional Público, el resultado podría concluir de aquí a 10, 20 o más años, peor si se convirtió el tema en bilateral y una de las partes “es acusado de no tener interlocutor válido”.

Los asambleístas de la OEA, reunidos en la ciudad de La Paz, el año 1979, emitieron la Resolución Nº426, reconociendo que el tema marítimo entre Bolivia y Chile “es de interés hemisférico”, exhortaron “inicien tratativas encaminadas a dar a Bolivia una conexión territorial libre y soberana con el Océano Pacífico”, incidiendo en la necesidad de la inclusión de “una zona portuaria sin que Bolivia tenga que dar compensación territorial a Chile”. Por el tratado de 1929 Chile se obliga a consultar al Perú, si el territorio a ceder fuera por sus “territorios cautivos”. Por tanto el Derecho de Bolivia es de resolución “multilateral”

La sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya ató las manos del actual gobierno y de futuros gobiernos de Bolivia. La demanda presentada sin meditar, analizar, exhaustivamente, estrategias jurídicas, globales, ocasionó la sentencia que favoreció a Chile, por la cual, los gobernantes chilenos son los que decidirán cuándo, cómo y con quién, abrir tratativas de diálogo, para entablar relaciones diplomáticas, mientras tanto el comercio de importación y exportación de productos, mercaderías y mercancías de y hacia Bolivia, pasa por Arica.

En 1982, el 2011, se quemó banderas y productos de industria chilena, se dijo “nada por Arica e Iquique” todo por Perú, paso los años, el comercio para Chile y los chilenos les dio mayores réditos al extremo que, como ejemplo nimio, durante el gobierno de Evo Morales, año 2017 el Estado importó miles de computadoras, de industria chilena, que se dijo, se distribuyó a escuelas y colegios fiscales.