Bolivia y Uruguay celebran 175 años de diplomacia con mirada al Atlántico

Bolivia y Uruguay conmemoraron ayer los 175 años de relaciones diplomáticas con la mirada puesta en los proyectos de integración que vinculan a ambas naciones con la hidrovía Paraguay-Paraná y los puertos en el Atlántico.

En un acto especial celebrado en el Ministerio de Exteriores en La Paz, el canciller de Bolivia, Diego Pary, destacó el respaldo brindado por Uruguay para que la hidrovía Paraguay-Paraná se convierta “en una efectiva alternativa complementaria para el comercio de ultramar de Bolivia”.

Pary se refirió a los acuerdos entre la Administradora de Servicios Portuarios de Bolivia (ASPB) y la Administración Nacional de Puertos de Uruguay (ANP), propicios para que su país cuente con espacios de almacenaje de mercadería en los puertos de Montevideo y Nueva Palmira.

Al mismo tiempo, el titular de Exteriores boliviano destacó el impulso y el interés uruguayo en formar parte del proyecto del Corredor Ferroviario de Integración impulsado por su país, al que Uruguay accederá por la vía fluvial.

El proyecto de unos 3.755 kilómetros busca articular el puerto brasileño de Santos con el de Ilo en Perú.

A propósito, la embajadora de Uruguay en Bolivia, Marión Blanco, declaró a los medios que “se ha avanzado” considerablemente para que dentro de poco se tengan “los primeros embarques por la hidrovía con destino al Atlántico”.

La diplomática apuntó que son “pasos previos” para que en el corto plazo el empresario privado boliviano pueda sacar sus productos y utilizar el sistema de puertos uruguayo.

En octubre pasado, el Gobierno boliviano entregó las acreditaciones de tres de sus puertos Aguirre, Gravetal y Jennefer como terminales de categoría internacional, lo que los sitúa al mismo nivel que otros de esta vía fluvial compartida por Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Durante el acto conmemorativo se destacó que la relación entre ambos países se han desarrollado una agenda común “en la que predomina el diálogo, la complementariedad y la cooperación”, afirmó el canciller Pary.

Parte de esa agenda mutua está vinculada a la cooperación en defensa, cultura y lucha contra el tráfico de drogas, y en la que resalta principalmente el crecimiento del comercio bilateral además de la cooperación aduanera.