Bolsonaro cabildea con un ojo en el Gobierno y el otro en política exterior

EFE

El mandatario electo de Brasil, Jair Bolsonaro, prosiguió el silencio con las negociaciones para la formación de su próximo Gobierno, mientras señaliza un giro en política exterior y promete aumentar el protagonismo de las Fuerzas Armadas en la política nacional.

Desde que venció las elecciones, el pasado domingo, el futuro presidente de Brasil ha delineado algunos de los ejes de su gestión, la cual comenzará el próximo 1 de enero, cuando sustituirá al actual mandatario, Michel Temer.

Bolsonaro, quien visitó su antiguo barrio, en los suburbios de Río, se ha rodeado en los últimos días de sus colaboradores más cercanos, ha anunciado a los primeros nombres de su gabinete y ofrecido pistas de camino que seguirá la política exterior del gigante suramericano los próximo cuatro años.

A lo largo de la semana el capitán de la reserva del Ejército ya ha advertido que pretende darle una nueva dimensión al Mercosur, bloque integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay y del que Venezuela está suspendida, al considerar que “no es una prioridad”.

Siguiendo los pasos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del de Guatemala, Jimmy Morales, Bolsonaro también informó esta semana su propósito de trasladar la embajada de Brasil en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, lo que supondría una ruptura con respecto a la tradición diplomática mantenida durante años por el país sudamericano.

Partidario de una política exterior “sin connotación ideológica” y de una aproximación a Estados Unidos, el ultraderechista cuestionó en una entrevista publicada esta semana por el Correio Braziliense la necesidad de que Brasil tenga relaciones diplomáticas con Cuba.

Criticó también el actual modelo del programa Más Médicos, el cual permite que más de 11.400 doctores cubanos trabajen en las áreas pobres y remotas del país donde los brasileños no quieren trasladarse.

En ese sentido, defendió la continuación del programa creado por el gobierno del Partido de los Trabajadores, pero aclaró que los médicos cubanos tendrían que recibir su salario completo y tener a sus hijos con ellos.

“Quien viene aquí procedente de otros países gana un salario integral. Los cubanos ganan aproximadamente el 25 % del salario. ¿El resto va para alimentar la dictadura cubana?”, cuestionó.

En la misma línea que Bolsonaro, quien defiende un distanciamiento de Venezuela, el general Antonio Hamilton Mourao propuso días atrás un “presión diplomática” al Gobierno del presidente Nicolás Maduro para permitir que el país pueda realizar “elecciones en situación de normalidad”.

Bolsonaro todavía no ha revelado el nombre del próximo canciller, aunque ya ha informado que su primer viaje oficial será a Chile, país que gobierna el presidente Sebastián Piñera y quien el pasado domingo envió un cálido mensaje de felicitación tras su victoria en las urnas.

Hasta ahora, el diputado ha confirmado el nombre de cuatro de sus ministros, entre ellos el del magistrado Sergio Moro, responsable del caso Lava Jato, como titular del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública.

Bolsonaro también ha anunciado que su consejero Paulo Guedes será titular del superministerio de Economía, el diputado Onyx Lorenzoni asumirá el ministerio de la Presidencia y el astronauta Marcos Pontes estará al frente de la cartera de Ciencia y Tecnología.

El militar también adelantó que la cartera de Defensa será otro de los superministerios y subrayó que las Fuerzas Armadas formarán parte de la política nacional, a diferencia de los anteriores Gobiernos.

“No van a ser relegadas como en los Gobiernos de Fernando Henrique (Cardoso) y del PT”, anunció esta semana en una entrevista.

Mientras termina de componer su Gobierno, Bolsonaro aprovechó el sábado para visitar amigos en un barrio de clase obrera en la zona norte de Río de Janeiro y se cortó el pelo con su peluquero de toda la vida, un día después de recibir la visita de un profesional en su casa.

Entre fuertes medidas de seguridad, Bolsonaro fue recibido al grito de “mito” por decenas de seguidores que se aglomeraron a las puertas de la peluquería para saludar al futuro presidente del mayor país de Latinoamérica, días antes de su viaje a Brasilia para definir la transición.