Bolsonaro y Macri presionan a Maduro y renuevan su apuesta en el Mercosur

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Los presidentes de Argentina, Mauricio Macri, y Brasil, Jair Bolsonaro, aumentaron la presión sobre el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, reconocieron la “legitimidad” del Parlamento de ese país, y renovaron su apuesta en un Mercosur volcado al comercio.

Bolsonaro recibió este miércoles en Brasilia a Macri, el primer mandatario extranjero que hace una visita oficial al país desde su investidura, el pasado 1 de enero, y con quien mostró una clara sintonía respecto a la situación venezolana y al futuro del Mercosur, bloque que ambos países integran junto con Paraguay y Uruguay.

La visión sobre la situación venezolana la expresó con mucha más claridad y dureza el líder argentino, quien, con el consentimiento de Bolsonaro, no dudó en considerar a Maduro como “un dictador que intenta perpetuarse en el poder mediante elecciones ficticias”.

“Reconocemos a la Asamblea Nacional (Parlamento) como la única institución legítima en Venezuela, elegida democráticamente por el pueblo”, apuntó Macri mientras Bolsonaro asentía con la cabeza en una comparecencia conjunta ante los periodistas.

“No aceptamos la ‘victimización’ de quien en realidad es un victimario”, sostuvo el presidente de Argentina, país que junto con Brasil y otras doce naciones americanas integra el Grupo de Lima, un mecanismo político que es uno de los más duros críticos de Maduro en la escena internacional.

A su turno, Bolsonaro también hizo referencia a Venezuela, aunque no en términos tan duros como los usados por Macri. Destacó el compromiso de Argentina y Brasil con la “defensa de la libertad y la democracia en la región” y puso como ejemplo la “cooperación en la cuestión de Venezuela”.

Esa cooperación se ha dado sobre todo en el marco del Grupo de Lima, que el pasado día 4 acordó, con la única negativa de México, no reconocer al nuevo Gobierno de Maduro, a quien instó sin éxito a que traspasara el poder a la Asamblea Nacional antes de su toma de posesión, este 10 de enero.

Bolsonaro, un polémico ultraconservador situado más a la derecha que Macri, aprovechó la cita para despejar un poco las dudas que su posición crítica al Mercosur había suscitado, y valoró el papel del bloque como mecanismo de expansión comercial.

El líder brasileño subrayó la “importancia” del Mercosur, pero también dijo que debe ser “perfeccionado” y adoptar una “nueva agenda de trabajo” con “sentido de urgencia”, que elimine barreras internas y esté al servicio de una franca “apertura comercial”.

“Necesitamos concluir rápidamente las negociaciones más promisorias”, dijo Bolsonaro, en aparente alusión a las tratativas para un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea (UE), que se arrastran sin éxito desde hace casi dos décadas.

Si Bolsonaro no le puso nombre a esas negociaciones, sí lo hizo Macri, quien coincidió en la necesidad de “modernizar” al Mercosur, pero también de “renovar el compromiso político” con la UE.

“Con la Unión Europea se ha invertido mucho esfuerzo y, con su llegada, tenemos la oportunidad” de alcanzar un acuerdo que “sea en beneficio de ambos bloques”, declaró dirigiéndose a Bolsonaro.

En el marco de la visita de Macri, fue renovado un tratado de extradición bilateral y se discutió una vasta agenda, con énfasis en asuntos como el combate al crimen y la corrupción, la cooperación en defensa, el desarrollo espacial, la energía nuclear y el comercio.

Macri, cuyo país atraviesa por serios problemas económicos, hizo alusión a los estrechos vínculos entre ambos países, incluso en esa área, y subrayó su visión “compartida” con Bolsonaro en cuanto a los “valores” y la necesidad de una economía con menos peso del Estado.

“La conexión de las economías hace que cuando a uno le va bien, la vaya bien al otro. Y necesitamos que a los dos nos vaya bien”, declaró.