Cambian al comandante de la Policía para cortar la corrupción interna

APG

El Gobierno boliviano optó ayer por nombrar un nuevo comandante de la Policía, a pocos meses de haber nombrado al anterior, con el propósito de luchar de manera más efectiva contra la corrupción en la institución y de estar a la altura de responder a nuevos proyectos de seguridad ciudadana.

El presidente interino del país, Víctor Borda, tomó juramento al general Vladimir Calderón, acompañado de los ministros de Gobierno (Interior), Carlos Romero, y de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, en la Casa Grande del Pueblo, sede del Ejecutivo del país en La Paz.

Calderón reemplaza a Rómulo Delgado, que desempeñó el cargo de comandante nacional desde diciembre del año pasado.

«Nuestra institución presenta problemas», dijo Romero en su discurso, en el que señaló que algo que impulsó el relevo fue que en los últimos meses «han aparecido escándalos de corrupción» que involucraron a miembros de la entidad.

Carlos Romero sostuvo que la matriz de los problemas son los «cobros por destinos» de los policías y que por ello se precisan «respuestas» basadas en mecanismos de «control cruzado», contrainteligencia y dispositivos de acción inmediata para cumplir con esas tareas.

El caso de venta de destinos policiales que salió a luz el mes pasado se centró en el que fue el comandante departamental de Oruro, Romel Raña, procesado penalmente por cobros ilegales a miembros de la entidad y recaudar supuestamente unos 300.000 dólares en 2018.

«Cuando un policía delinque está ofendiendo a una de las instituciones fundamentales de la patria», aseguró el ministro.

Romero aclaró que el cambio de Delgado y la posesión de Calderón no corresponde a que hayan existido denuncias de irregularidades contra el primero, sino a la necesidad de cerrar una etapa y abrir otra.

También destacó que es preciso que el personal de la Policía esté «a la altura» de responder al nuevo sistema de seguridad ciudadana que se implementará próximamente, que tiene la finalidad de insertar alta tecnología para la lucha contra el delito.

Por su lado, el nuevo comandante policial comprometió una «lucha incansable contra la delincuencia» y trabajar para hacer de la Policía Boliviana «la institución más confiable» del país.

Delgado, el comandante saliente, supervisó en los últimos días los operativos que desarticularon a una red dedicada a la falsificación de medicamentos.

Además, este martes participó en la presentación de un grupo de delincuentes a los que se acusó de realizar varios asaltos violentos en El Alto, la segunda ciudad más poblada del país.

El cambio en la Policía del país se realizó en ausencia del presidente, Evo Morales, y del vicepresidente, Álvaro García Linera, que cumplen compromisos fuera de Bolivia, por lo que Borda ejerce de forma interina hasta este miércoles.