Cambiante perspectiva del gas natural

Las perspectivas del comercio internacional del gas natural están experimentando cambios que serán decisivos en un futuro inmediato, debido a una serie de factores que tienen que ver con una diversificación y mayor oferta de energía. Bolivia debe responder a esta relación y acomodar sus políticas a la nueva realidad. De hecho, la venta de gas natural a los mercados de Brasil y Argentina ha sufrido cambios radicales, ya que se tendrá que negociar directamente con las empresas comercializadoras y no mediante el trato bilateral entre Estados. La situación se ratificó con la última visita del Presidente Morales al primer mandatario argentino Mauricio Macri.

La nueva relación, eventualmente, permitiría a Bolivia exportar gas natural licuado (GNL) a través de puertos argentinos. Para ello, YPFB tendrá que efectuar inversiones en las terminales de regasificación de Bahía Blanca y Escobar. Según el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, se prevé que YPFB instale plantas de licuefacción, para que junto a YPF Argentina pueda enviar a ultramar volúmenes de gas, argentino y boliviano.

La existencia de un gasoducto hacia el sur facilitaría esta operación. Se trata de uno de los acuerdos entre los presidentes Evo Morales y Mauricio Macri, intención que, además, abre la posibilidad de que YPFB pueda comercializar directamente el gas natural en el país vecino a través de empresas privadas de esa nación. Ya anteriormente, Brasil había descartado la posibilidad de renovar el acuerdo de gas con Bolivia que concluye este año, y también abrió la opción de que se comercialice directamente con las empresas distribuidoras.

De hecho, el futuro del gas natural depende de acomodarse a las actuales circunstancias, ya que nuevos actores han irrumpido en el mercado con la explotación del shale gas, la energía alternativa y el cambio climático que obliga al empleo de fuentes de energía más amigables al medioambiente. Asimismo, las crecientes tensiones comerciales que se registran en todo el mundo están incidiendo en los precios de los productos básicos en general con revisiones a la baja en los pronósticos de los precios de 2019, dijo el Banco Mundial.

De acuerdo con las últimas previsiones del Banco en su informe Commodity Markets Outlook (Perspectivas de los mercados de productos básicos), en 2019 los precios del petróleo promediarán en los 74 dólares por barril, valor ligeramente superior al promedio del año pasado. Los productos energéticos básicos -que incluyen el petróleo, el gas natural y el carbón- se estabilizarán en términos generales en 2019. En Estados Unidos se espera una producción de petróleo robusta, mientras que en Irán y Venezuela pueden llegar a observarse pérdidas de producción. Se prevé que la demanda mundial se mantendrá estable.

La tendencia parece cumplirse ya que ayer el petróleo WTI ha operado a 65,86 dólares el barril, perdiendo un – 0,65% (- 0,43 USD) frente a los 66,29 en el cierre del martes en Nueva York. El petróleo BRENT ha operado a 74,46 dólares el barril, manteniendo el precio del martes en Londres. Recordemos que el precio del gas es directamente influenciado por la cotización del petróleo.

El principal problema que Bolivia enfrenta en este momento es la baja en la producción, atribuida al agotamiento de los principales yacimientos. Un informe de prensa señala que la producción disminuyó en los primeros tres meses de 2019, de 53 millones de metros cúbicos por día (MMm3/d), de fines de 2018, a 36 MMm3/d en marzo de 2019, según datos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos. El gobierno explica que en realidad lo que está bajando es la exportación por los pedidos cada vez menores de Brasil y Argentina. Esta situación afectará a las regiones y sectores que reciben regalías del gas. Se están comenzando a sentir los efectos de la nueva realidad de los mercados del gas por lo que resulta de vital importancia acomodar nuevas políticas de exportación, industrialización y uso de los hidrocarburos a la realidad de los mercados.