Certificación de las reservas de gas

Para algunos analistas y expertos en hidrocarburos se trata de una estimación optimista, y sugieren que se hagan conocer los resultados de estudios a cargo de instituciones calificadas. Por su parte el gobierno anunció que en la segunda quincena de agosto se conocerá el resultado de la evaluación efectuada por el consorcio Sproule International Limited, a la que se le encomendó la certificación de las reservas de gas.

Tanto legisladores de oposición como expertos en hidrocarburos han revelado datos preocupantes sobre una considerable merma en las reservas de gas, debido al agotamiento de los campos tradicionales. Como respuesta el gobierno habla de más de cien trillones de pies cúbicos de gas (TCF).

Como se trata de un tema que concierne a todos los bolivianos, tiene que ser manejado con mayor responsabilidad. Algunos exponentes de la oposición deberían fundamentar sus informes sobre el agotamiento de las reservas para no caer en descrédito, y el mismo fundamento debería ser cuidado por las autoridades de gobierno a la hora de hacer cuantificaciones.

El hecho es que resulta poco serio lanzar estimaciones al margen de un estudio especializado. Una cosa es hablar de reservas probadas y otra de las probables. Se han dado una serie de versiones sobre el agotamiento de varios campos, versiones que sistemáticamente fueron negadas por las autoridades nacionales. Inclusive se difundieron algunos datos de un estudio realizado por el Ministerio de Minas y Energía de Brasil, que analizó la producción petrolera de Bolivia, y alertaba que hay algunos campos cuya producción se está agotando. Según ese informe, por lo menos son once los campos que se extinguen, entre ellos figuran algunos importantes como Vuelta Grande, La Vertiente, Colpa, Escondido, Palo Marcado, Los Suris, Caranda, Carrasco, Paloma, Víbora y Sirari.

Pero finalmente, después de varias idas y venidas, se contrato a una empresa que certifique las reservas reales de hidrocarburos con que cuenta el país, tarea que se hace a cuatro años de la certificación anterior, pese a que la legislación determina evaluaciones anuales. La importancia de saber con cuanto gas cuenta Bolivia es determinante para cumplir los contratos existentes con Brasil y Argentina y definir nuevos acuerdos, sin afectar el suministro interno. Los contratos con esos dos países, principales receptores de las exportaciones nacionales, han sufrido tropiezos los últimos años, atribuidos a una disminución en la producción.

De todas maneras, las dudas sobre la capacidad de producción nacional de gas natural se despejarán en agosto con el informe de la empresa contratada. Entonces se sabrá el grado de agotamiento de los campos y las potencialidades de los pozos nuevos. Es un hecho que en los últimos doce años se han perforado menos pozos en busca de petróleo y gas natural que en la década anterior a la actual administración. En cuanto a las perforaciones exitosas, apenas se logró un 30 ó 40% que es la media internacional. Un 70% de fracaso en la exploración de hidrocarburos es una señal que pone a pensar dos veces a las grandes empresas, tanto por constituir capitales de riesgo como por las condiciones adversas para la llegada de inversionistas.

Bolivia posee 132 trillones de pies cúbicos de gas natural (TCF), además de mil TCF de reservas de gas no convencional. La revelación corresponde al ministro de Hidrocarburos, Luis Sánchez, quien hizo el anuncio mediante los medios estatales de información. De ser evidente esta estimación, el país tendría certeza de una seguridad energética por los próximos 50 años. Recordemos que las reservas probadas y certificadas de gas natural, al 31 de diciembre de 2013, alcanzaban los 10,45 TCF.