Cocarico echa gasolina al fuego

Dr. DAEN Wenceslao Jaúregui

El Ministro Cocarico, al señalar que se erradicará coca excedentaria, si o si, en la Asunta, genera resistencia de compatriotas que al no tener el apoyo necesario de los organismos gubernamentales, para el desarrollo alternativo, se dedican a sembrar coca porque las sales minerales de sus campos, al sembrar una vez para cosecha de cítricos, se agotan, mientras que la coca puede plantarse una vez y da seis veces cosecha.

El Ministro sería interesante se constituya a Los Yungas en los lugares donde se dice existe cocales excedentarios e ilegales, para en el campo de la acción hacerse entender qué es lo que pretende el Gobierno, al no dar un mismo trato a los cocaleros del Chapare quienes dan a la coca un destino ilícito, según estadísticas, toda vez que dicha hoja no es de calidad como es de Los Yungas que sirva para el acullico y mates medicinales.

Lo grave es que el Gobierno permite haya sembradíos de coca ilegales, excedentarios, en el trópico cochabambino, que no los erradica con violencia como la que se desplegó, con más de dos mil policías, para la Asunta.

Lo peligroso del hecho es que Cocarico afirmó, sin mostrar pruebas fehacientes, hay grupos irregulares, colombianos, que tendrían armas letales y serían una especie de protectores de quienes siembran cocales.

Dirigentes de Adepcoca, seguros que el presidente de esa entidad Franklin Gutiérrez lucha por una causa justa, la de vivir bien, con seguridad ciudadana y jurídica, desmienten la versión del Gobierno y amenazan cercar la sede de gobierno si en el plazo de cuarenta y ocho horas no se pone en libertad a quien es su líder.

El Gobierno puede hacerlo, bastará instruir a los abogados del Ministerio de Gobierno desistan de la querella presentada, “sin ningún elemento probatorio”, cual afirmó la Dra. Barriga defensora de Gutiérrez.

En esta situación de conflicto se requiere Ministros que entiendan la grave situación económica por la que atraviesan los campesinos asentados en áreas de sembradío de coca, que sepan concertar en lugar de desafiar y mostrarse como pisa huevos.

Corresponde que los Ministros del área demuestren, a la opinión pública, cuánto de coca se produjo el año 2017 en el trópico cochabambino y cuánto se entregó a los controles de Sacaba, lo mismo se haga en la zona de Los Yungas, no es humano que mientras persiguen, apalean y matan a los de La Asunta, en el Chapare se acreciente cocales que van con destino al narcotráfico, según versiones de campesinos de Los Yungas.

Cocarico dice que la movilización tiene un componente “político”, santo Dios, qué descubrimiento, por qué no recuerda que las marchas del Jefe de las seis Federaciones de cocaleros del trópico de Cochabamba, actual presidente, Evo Morales, eran política – sindicales. No hay que hacerse el santo sin serlo porque en la viña del Señor todos somos pecadores, unos más que otros.

Entendemos que no es lo mismo tener una óptica de vivir bien, en situaciones de poder político y la de quienes miran se los quiere desterrar del seno mismo de sus lugares de trabajo y nacimiento, cualquier día se puede dar vuelta la tortilla, la hoja, y los que están agraviados resulten los agresores. Hay que saber concertar en lugar de poner gasolina al fuego de la violencia.