Comercializarán bioetanol en Bolivia a partir de septiembre

La comercialización de bioetanol en Bolivia empezará en septiembre como alternativa de combustible para vehículos, comunicó ayer el viceministro de Planificación y Desarrollo Hidrocarburífero, Carlos Quispe.

El funcionario explicó que el nuevo combustible incorpora el etanol producido en los ingenios del país, aditivo que genera un producto más bajo en dióxido de carbono, lo cual disminuye el impacto medioambiental y reducirá la subvención de carburantes.

“Se ha trabajado en la normativa que vaya a viabilizar esto, ya se han visualizado los beneficios que va a tener este proyecto, vamos a generar un combustible que sea más amigable con el medioambiente, se va reducir la subvención, vamos a producir un combustible que tenga menos CO2, obviamente eso implica beneficios para el medioambiente y esperamos que el próximo mes ya estemos lanzando este nuevo combustible”, acotó.

Quispe añadió que “estamos generando un combustible alternativo a la gasolina especial que tenemos ahora, como la Ron 91; genera mejores condiciones para los vehículos, puesto que su nivel de rendimiento es mayor. Este combustible tendrá esos beneficios, estamos estudiando la demanda”.

El pasado 2 de mayo el mandatario participó en el inicio de la producción de alcohol anhidro-etanol en el Ingenio Azucarero Guabirá, ubicado a 55 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz, lo cual marcó el ingreso de Bolivia en la era de biocombustibles y bioaditivos.

Según datos oficiales, se prevé que en el primer año el ingenio Guabirá producirá 80 millones de alcohol anhidro, que aumentará a 360 millones en los próximos cinco años con la implementación de tecnología de punta a través de una moderna planta de deshidratación.

En esa oportunidad el ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, explicó que inicialmente el alcohol anhidro se mezclará con la gasolina en 10 por ciento para producir etanol, que a su vez tendrá mayores cualidades en potencia, lubricación, menos degaste y contaminación.

Advirtió que a partir de septiembre el bioetanol estará en los surtidores, sin dejar de lado la producción de diésel y gasolina para cubrir la demanda de 1,8 millones de vehículos en todo el país.

Para la producción del nuevo biocombustible el sector cañero prevé una inversión de mil 600 millones de dólares hasta 2025, duplicar los cultivos de caña de azúcar, mejorar el rendimiento de 50 a 80 toneladas de azúcar por hectárea y la generación de 30 mil nuevos empleos, lo cual implica un crecimiento del 0.9 por ciento del Producto Interno Bruto.

Quispe puntualizó que, de conjunto con los ministerios de Economía y Planificación, trabajan en la elaboración de una normativa que regule la comercialización del bioetanol en los surtidores del país.