Conceden prisión domiciliaria al médico Fernández acusado de violación de bebé

APG

Un médico boliviano, Jhiery Fernández, acusado de violar a un bebé hace cuatro años, salió ayer de la cárcel en La Paz para cumplir reclusión domiciliaria después de sostener una ardua batalla legal por su inocencia, en un caso con más dudas que certezas y en el que todavía continúa procesado.

“Lo primero que quiero hacer es estar con la familia, compartir un plato de comida, un refresco y estar con ellos”, manifestó Fernández, que no dejaba de sonreír tras dejar el penal de San Pedro en La Paz.

Decenas de personas se apostaron en el ingreso de la penitenciaría con varios minutos de anticipación y aguardaron la salida de Fernández como si se tratase de un héroe.

El galeno atravesó el portal de la penitenciaría vestido enteramente de blanco, en símbolo de su inocencia, y con una pequeña biblia en la mano, que representó su fe durante el periodo de reclusión, según explicó minutos después.

Quienes lo esperaban le lanzaron pétalos de flores blancas, amarillas y rojas, además de abundante azúcar, como símbolo de una vida más dulce desde ahora, y sus familiares le entregaron unas piedras pequeñas que lanzó a su paso para no retornar a la cárcel, al representar obstáculos que deja atrás.

Fernández recordó que cuando decidió someterse al juicio lo hizo “como cualquiera”, pero que por razones que desconoce los fiscales “se han ensañado” con él.

“La Fiscalía ha obrado de mala manera, de mala forma, aquí han buscado un culpable, no han buscado la verdad”, recriminó el galeno, que aseguró que la sentencia que recibió de veinte años de presidio se hizo “entre gallos y medianoche”, en plena madrugada.

“En todo este tiempo hice amigos (en la cárcel), mis amigos fueron desde los internos hasta los mismos policías, porque hasta ellos me decían ‘doctor cuándo va a salir, sabemos que usted es inocente’ (…) voy a extrañar a todos los amigos”, enfatizó.

Contó que hay mucha gente necesitada dentro del penal y él hizo todo lo que pudo para apoyar a los privados de libertad desde su profesión.

Asimismo, sostuvo que se encuentra muy alegre de volver a su casa y ahora aprovechará el tiempo que sea necesario para estar con todos sus seres queridos.

El cambio de la situación jurídica del médico se produjo el pasado mes de septiembre, a partir de la difusión de un audio atribuido a una juez del tribunal que lo sentenció en el que se admite que en realidad era inocente y no existió la violación del menor, entre otras revelaciones que apuntaban a la inocencia del principal acusado.

Además, en la grabación se señala que no había existido violación, sino que todo partió de una posible imprecisión en el informe forense.

La Fiscalía ratificó a principios de octubre la acusación contra el médico, pese a reconocer que el antígeno prostático encontrado en el cuerpo del niño, prueba que respalda la acusación de violación, no da la certeza de que Fernández sea el agresor.

Después de dos audiencias la defensa de Fernández logró la modificación de su estatus judicial, al mismo tiempo de que produjo una creciente condena social por su caso.

Alexander, nombre del bebé que identifica el caso judicial, fue llevado el 13 de noviembre de 2014 al Hospital del Niño de La Paz, donde fue reanimado tras entrar en parada cardiorrespiratoria y posteriormente derivado a otro hospital debido a que la unidad de cuidados intensivos estaba saturada.

La muerte del bebé tuvo lugar en ese segundo hospital y la autopsia posterior determinó que el fallecimiento se debió a una hemorragia interna, provocada por un supuesto abuso sexual, de acuerdo al reporte médico.

El bebé vivía en un hogar estatal de acogida en La Paz en el que trabajaba el médico sentenciado.