Consecuencias del consumo de tabaco y alcohol

Tcnl. DEAP. Gonzalo Enrique Velasco Michel

Dentro la clasificación de las drogas, el tabaco y el alcohol se encuentran en las que son licitas o permitidas solo para personas mayores de edad, quienes deciden si consumen o no, sabiendo el grave daño que puede causar a su salud, así como al cuerpo, lo hacen posiblemente por el placer que pueda genera su consumo, independientemente de los daños que ocasionan ya sea el tabaco o el alcohol.

El tabaco, contiene un potente alcaloide llamado nicotina , puede provocar dependencia y es un estimulante del sistema nervioso central, cuyos efectos más comunes son; menos oxígeno para los órganos, dañan los vasos sanguíneos, provoca úlceras, dañan los ojos, hace envejecer más rápido, aumento de resfríos, tos; pérdida de apetito (al fumar se acentúa la falta de apetito), aceleraciones del ritmo de pulso, color amarillento de los dedos de la mano y dientes, cada cigarrillo acorta la vida en más de cinco minutos.

Las enfermedades más comunes a causa del consumo de tabaco son: Cáncer de pulmón, bronquitis, afecta al sistema broncopulmonar. El fumador es más propenso a enfermedades cardíacas.

Por ello se recomienda: a) No envenenar ni contaminar el cuerpo con el tabaco. b) Respetar a las personas que no fuman y no se lo haga al lado o cerca de ellas, la que no fuma es la que más daño sufre al absorber el humo del cigarrillo. c) Si consume tabaco lo haga en ambientes abiertos y no en lugares cerrados.

El alcohol, es una droga que reduce la capacidad de la persona para poder pensar en forma racional, distorsiona su capacidad de juicio, es depresivo del sistema nervioso central y actúa directamente sobre el cerebro, lo que hace que se pierda el auto control.

El alcohol puede llegar a provocar severos efectos depresivos, un coma o lo que es peor la muerte, por una grave sobre dosis ingerida.

Entre los efectos más comunes por el consumo de alcohol tenemos: la pérdida del equilibrio, descoordinación motora, náuseas, vómitos, disminución de la visión y la audición, irritación del estómago e intestino, dificultad en el habla, gastritis crónica, úlceras, problemas de memoria, dificultades en la concentración, finalmente la muerte.

Así mismo el consumir alcohol provoca cambios repentinos del estado de ánimo que puede pasar de un estado alegre a un estado de tristeza, luego la persona bajo los efectos del alcohol se vuelve agresiva, lo cual puede desencadenar en riñas y peleas, violencia física, así mismo toda persona que esté bajo los efectos del alcohol y conduce un vehículo, puede llegar a provocar accidentes de tránsito, todo porque el alcohol actúa directamente sobre el sistema nervioso central, lo que hace que se pierda el autocontrol.

Entonces es preciso tomar muy en cuenta los daños que puede provocar el consumo de tabaco: daños a la salud, daños a la persona, peor aún el consumo del alcohol ya que sus consecuencias serían fatales e incluso la muerte.

El tener, comprar o consumir tabaco y/o alcohol está prohibido para personas menores de edad. Sabiendo los daños que causan, es mejor prevenir que lamentar.