Creciente migración de hondureños comienza a deteriorar relación con EEUU

EFE

Honduras se enfrenta a una creciente ola migratoria hacia Estados Unidos que ha comenzado a deteriorar las relaciones bilaterales, lo que el Gobierno hondureño atribuye a una estrategia política opositora para desestabilizar el país.

A una caravana de 3.000 migrantes, según cifras de la ONU, que salió el sábado pasado de la ciudad hondureña de San Pedro Sula con rumbo a Estados Unidos y se ha dispersado en Guatemala, ahora se pretende sumar otra de cientos de personas que está cruzando por El Salvador.

Tras manifestar que la Policía y el Ejército no permitirían el paso a migrantes sin documentos, el Gobierno salvadoreño confirmó este miércoles que autorizó el ingreso de “415 hondureños” de la segunda caravana, un proceso en el que el director de Control Migratorio, Herberth Hernández, asegura que se garantizó “el orden y el cumplimiento de la Ley de Migración”.

Este grupo decidió lanzarse a este viaje hacia EE.UU. después de que el martes el presidente de ese país, Donald Trump, amenazara con retirar “de inmediato” la ayuda que concede a Honduras si la caravana de 3.000 personas que cruza ahora Guatemala llega a ese territorio norteamericano.

El gobernante Partido Nacional responsabiliza a los partidos de oposición Libertad y Refundación (Libre) y Liberal de promover estos movimientos masivos de migrantes.

La participación de líderes de Libre, cuyo coordinador es el depuesto expresidente Manuel Zelaya, y del Partido Liberal “en la incitación a la migración irregular de esta caravana demuestran claramente la injerencia política en este movimiento y la finalidad electoral en detrimento de Honduras que este tiene”, indicó el Partido Nacional.

Estados Unidos ha recortado notablemente su ayuda a Centroamérica desde la llegada al poder de Trump, y el pasado año fiscal destinó casi 68 millones de dólares a Honduras.

La amenaza de Trump ha generado que las relaciones entre Estados Unidos y Honduras entren en “una etapa de deterioro bastante fuerte”, dijo a Efe el analista hondureño Raúl Pineda.

El analista indicó que si Estados Unidos, el principal socio comercial de Honduras, le retira la ayuda a la nación centroamericana, el Gobierno de Juan Orlando Hernández puede entrar en “un estado de debilidad y precariedad que lo pondría casi a merced de los empresarios”.

“Se requiere mucho talento y mucha habilidad para que el Gobierno de Honduras empiece a manejar un problema de Estado y resolver de manera integral un problema que no tiene que ver con política sino con una crisis social y económica sin precedentes”, enfatizó.

Pineda destacó que cree que los integrantes de las caravanas no tienen “ninguna posibilidad” de ingresar a Estados Unidos e instó al presidente Hernández a buscar al “más alto nivel una solución” entre ambos Gobiernos.

Una treintena de hondureños, entre ellos niños y adultos mayores como Rodolfo Bonilla, de 65 años, originario de la ciudad norteña de El Progreso, se dirigen a Agua Caliente, en la frontera de Honduras con Guatemala, constató Efe.

El tráfico en Agua Caliente, situada a unos 400 kilómetros de Tegucigalpa, es lento y hay alrededor de una veintena de contenedores y muchos vehículos particulares, algunos cerca del punto fronterizo, mientras que otros se encuentran unos 4 kilómetros atrás.

Rafael Paz, de 35 años y originario de la ciudad occidental de Ocotepeque, dijo a Efe que está saliendo del país debido a la pobreza y la violencia.

“Vamos a probar suerte, no sé por dónde van ahora los de la caravana”, señaló Paz, quien viaja acompañado de su esposa, Elsa, y dos hijos: uno de poco más de un año y otro de 15.

En Agua Caliente prevalece la presencia de policías y militares, incluidos las fuerzas especiales Cobras y Tigres, quienes están provistos de fusiles automáticos, chalecos antibalas y bombas de gases lacrimógenos y no están permitiendo la circulación de vehículos hasta el punto fronterizo.

Las fuerzas del orden de Honduras no impiden la circulación de personas por Agua Caliente, siempre y cuando muestren su documento de identidad, de lo contrario es retenido.