Desafío del empleo digno

Los bolivianos tienen poco que celebrar este 1º de mayo, debido a las difíciles condiciones en las que se desenvuelve más de 60 por ciento de los trabajadores del país, que soportan condiciones precarias absorbidos por la economía informal que incumple las prestaciones sectoriales, paga menos de lo que establecen las leyes, y carece de seguridad social y beneficios legales que rigen para los empleados. Muchos prestan servicios en condiciones insalubres y con horarios mayores a lo establecido, pocos son los sectores bien pagados como los mineros de las empresas del Estado, que a su vez son las menos productivas.

La situación de los trabajadores en general se conflictúa frente a la ausencia de un organismo que defienda los derechos sociales, al haberse sometido a la histórica Central Obrera Boliviana (COB) al poder central. En este momento la COB negocia un aumento salarial que será fijado por el Gobierno sin apelación de los dirigentes que perdieron autoridad y decidieron hacer una marcha por el Día del Trabajo en coordinación con el gobierno, mañana miércoles en Cochabamba, donde se anunciará el porcentaje del incremento salarial 2019, y otras medidas que, en favor de los asalariados, para lo cual en los últimos días los dirigentes se reunieron con autoridades de Gobierno.

Mientras tanto, la realidad golpea a la mayoría de los trabajadores del país, aunque es necesario reconocer que este es un problema global. De acuerdo a informes de organismos internacionales en el mundo dos mil millones de personas prestan servicios en la economía informal y la calidad del empleo es cada vez más deficiente. Se trata de una situación que ya se registró en los datos oficiales de la OIT y de la CEPAL durante los dos últimos años.

Según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el principal problema de los mercados de trabajo en el mundo es el empleo de mala calidad. Millones de personas se ven obligadas a aceptar condiciones de trabajo deficientes. Los datos provienen del informe Perspectivas sociales y del empleo en el mundo, tendencias 2019 que señala que, en 2018, la mayoría de los 3300 millones de personas empleadas en el mundo no gozaba de un nivel suficiente de seguridad económica, bienestar material e igualdad de oportunidades. Es más, el avance de la reducción del desempleo a nivel mundial no se ve reflejado en una mejora de la calidad del trabajo.

Este informe publicado por la OIT alude a la persistencia de diversos déficits de trabajo decente, y advierte que, al ritmo actual, la consecución del objetivo de trabajo decente para todos establecido entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) es inalcanzable para muchos países. Deborah Greenfield, Directora General Adjunta de Políticas de la OIT señala que «El ODS no solo se refiere al empleo pleno sino a la calidad del mismo»… «La igualdad y el trabajo decente son dos de los pilares del desarrollo sostenible» afirmó.