Despiden al Palacio Quemado y dan paso a la Casa del Pueblo

ABI

El Gobierno de Bolivia celebró ayer su último gabinete en el palacio de La Paz que durante más de siglo y medio acogió la sede del Ejecutivo boliviano, que a partir de la próxima semana estará en un moderno edificio justo a sus espaldas.

El conocido popularmente como Palacio Quemado, por un incendió que sufrió en 1875, fue ayer miércoles escenario de la última reunión del gabinete de Gobierno, tras 165 años acogiendo al Ejecutivo boliviano, antes del traslado a su nueva sede, bautizada como la Casa Grande del Pueblo.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, difundió a través de Twitter una autofoto de esta última reunión con su equipo de Gobierno.

“Dirigimos la última reunión de gabinete en el Palacio Quemado, símbolo del Estado colonial. Listos para inaugurar la Casa Grande del Pueblo, como muestra del cambio y renovación de la nueva #Bolivia que estamos construyendo”, escribió en la red social.

Al finalizar el encuentro con el gabinete, Morales se fotografió también con los profesionales de los medios de comunicación en la escalinata del palacio donde habitualmente el mandatario ofrece sus comparecencias ante la prensa en la sede de Gobierno.

“Cuando llegamos al palacio colonial, lo primero que vi son los símbolos de Europa, de Roma, de España, bueno, respetamos”, comentó a los periodistas.

El presidente añadió que la instalación de “símbolos andinos, símbolos bolivianos, era difícil de acomodar y por eso, por una cuestión de gestión, de administración, decidimos construir la nueva Casa del Pueblo”.

La nueva sede, que ya está terminada y se ultima su equipamiento para inaugurarla el próximo 9 de agosto, incluye referencias a las diferentes regiones de Bolivia y es “símbolo del pueblo boliviano, del Estado Plurinacional” de Bolivia, aseveró.

Asimismo, expresó que “algunos espacios” del Palacio Quemado, de estilo neoclásico, serán parte de un museo, pero otras oficinas “seguirán prestando servicios en tema de gestión” y además acogerán la Dirección de Reivindicación Marítima.

El Gobierno argumentó que el centenario Palacio Quemado, estrenado en 1853 como sede del Ejecutivo, se quedó pequeño, además de conservar reminiscencias de época colonial, por lo que era necesaria otra edificación.

Morales agregó que se gastan al menos 20 millones de dólares en alquileres de oficinas y se pensó cómo eliminar este gasto, por lo que la nueva sede acogerá cinco ministerios que ahora operan en instalaciones alquiladas, además de la oficina presidencial.

“No puede ser un Estado inquilino”, sostuvo Evo Morales.

La nueva sede de Gobierno es un edificio de 28 plantas, más un helipuerto, que fue construido desde 2014 con un coste de unos 34,6 millones de dólares y está situado justo detrás del Palacio Quemado, junto a la catedral de La Paz en el casco antiguo de la ciudad.

La oposición y expertos en urbanismo cuestionan la edificación, ya que irrumpe en el centro histórico de La Paz por su altura y estética, además de criticar su costo.