Día Mundial de la Alimentación

Hoy se celebra el Día Mundial de la Alimentación, que tiene como finalidad buscar que los pueblos del mundo tomen conciencia sobre el problema alimentario mundial y de la necesidad de fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza. De acuerdo al ranking del “hambre” de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Bolivia se ubica como el país con mayores problemas de alimentación, con el 19,8% de su población subalimentada, seguida por Nicaragua (16,2%) y Guatemala (15,8%). La ONU ha convocado a trabajar bajo el lema «Nuestras acciones son nuestro futuro” para alcanzar la meta de “Hambre Cero para 2030”.

La FAO insta a todos los gobiernos del mundo a trabajar en una misma línea, con objetivos claramente definidos, entre ellos, estimular una mayor atención a la producción agrícola en todos los países y un mayor esfuerzo nacional, bilateral, multilateral y no gubernamental destinado a ese fin. También busca estimular la cooperación económica y técnica entre países en desarrollo y promover la participación de las poblaciones rurales, especialmente de las mujeres y de los grupos menos privilegiados, en las decisiones y actividades que afectan a sus condiciones de vida.

Exhorta a promover la transferencia de tecnologías al mundo en desarrollo y fomentar todavía más el sentido de solidaridad nacional e internacional en la lucha contra el hambre, la malnutrición y la pobreza. La FAO sostiene que cada año se produce el doble de alimentos para cubrir las necesidades de la población mundial, aun así, cientos de millones de personas pasan hambre. El Día Mundial de la Alimentación fue proclamado en 1979 por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Esta fecha (16 de octubre) coincide con el día de fundación de la FAO, en el año 1945.
La FAO advierte que mientras el hambre ha retrocedido en América Latina existen varios países de la región que aumentaron su población subalimentada, es el caso de Bolivia, Nicaragua y Guatemala, donde además es evidente las carencias en servicios de salud y servicios básicos, entre otros. En estos países se observan varios elementos comunes. Tienen una gran cantidad de población rural e indígena, vulnerable a los efectos climáticos y tienen dificultades para acceder a servicios públicos básicos necesarios para la seguridad alimentaria, de acuerdo con la FAO.

Un dato que resalta este organismo internacional es que Bolivia tiene una subalimentación alta, pero es a la vez el país que más la ha disminuido en los últimos 20 años. La FAO recuerda también, 40 años de trabajo en Bolivia, y anuncio su voluntad de renovar su compromiso de contribuir al país para erradicar el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición. Theodor Friedrich, consultor de este organismo, explica en un artículo de prensa que desde su instauración en 1978, la FAO ha impulsado acciones para el logro de estos objetivos en coordinación con el Estado de Bolivia, respondiendo a las prioridades del país para eliminar el hambre crónica, la subalimentación (especialmente entre los niños, mujeres y ancianos), las enfermedades relacionadas con la dieta transmisibles y no transmisibles, los obstáculos para la lactancia materna óptima, y el saneamiento inadecuado, la falta de higiene y el agua no potable. Este compromiso ha situado al país entre los más avanzados de la región en cuanto a marco normativo y políticas públicas favorables a la lucha contra el hambre y la pobreza.