El Alto clama justicia

Para nadie resulta sorpresivo un paro o marchas en la ciudad de El Alto, que muchas veces llegan hasta la ciudad de La Paz, extendiendo sus conflictos. Es una ciudad cuyos habitantes han batallado mucho para convertir a un barrio de la sede de gobierno en una ciudad independiente, con presupuesto propio. Nada pudo detener las ansias de progreso y el derecho a una vida mejor de sus habitantes que a fuerza de exigencias lograron que se escuchen gran parte de sus demandas. Hoy nuevamente se encuentra movilizada la aguerrida población de El Alto, que ha logrado aproximar a la ciudad más joven del país como una de las de mayor crecimiento de los últimos 20 años, y consolidarla como la tercera urbe más poblada.

A las demandas de la Universidad Pública de El Alto para un mayor presupuesto para atender sus necesidades, hoy se han sumado las juntas vecinales, la Central Obrera Regional y diversas organizaciones sociales que ya han instalado piquetes de huelga de hambre a la vez que anuncian marchas y puntos de bloqueo. Pero esta vez no solamente piden mejorar el presupuesto de la UPEA, sino lograr consolidar las promesas incumplidas de otras gestiones, y fundamentalmente, que se haga justicia por la muerte de un estudiante universitario como consecuencia de los excesos en la represión policial.

Hasta anoche se habían instalado cuatro lugares donde se concentraban los dirigentes en una huelga de hambre que busca sensibilizar a las autoridades para que escuchen sus demandas y dejen de proteger a los que hicieron mal empleo de la fuerza policial. Al haberse comprobado que un policía mató al universitario deberían quedar pocos elementos de duda, no solamente sobre la persona que resulta ser responsable directa, al haber disparado sobre el joven estudiante, sino establecerse la responsabilidad institucional que implica un operativo policial.

Recordemos que un contingente de oficiales o tropa no deja su recinto por gusto o iniciativa propia, sino recibiendo órdenes superiores, dotación de armas y vituallas, municiones e instrucciones específicas sobre empleo de medios disuasorios. Hay una cadena de mando responsable que debe rendir cuenta de este y otros hechos en los que se ha derramado sangre de los ciudadanos.

La nueva movilización de El Alto pide la renuncia de dos ministros, el alto mando policial y de quienes resultaren responsables intelectuales de los excesos durante los que perdió la vida el universitario Jonathan Quispe. Como se trata de una movilización ampliada ahora se ha incorporado en la demanda la revisión de la Ley de Coparticipación Tributaria.

El gobierno ha intentado buscar una coyuntura para el diálogo mediante una comisión de Ministros que al parecer tienen la instrucción de buscar soluciones al presupuesto de las universidades, pero el escenario actual se ha complicado y los portavoces del movimiento alteño desahucian todo acercamiento que no sea directamente con el presidente Evo Morales, ya que consideran que un tema que pudo ser atendido mediante las gestiones que se iniciaron hace mucho tiempo, ha derivado en un conflicto que ahora demanda la intervención de la justicia.

La molestia de la gente de esta ciudad es tal, que las agrupaciones proclives al gobierno, como una de las juntas vecinales oficialistas, se ha sumado al paro que se inicia este lunes.