El arte de entrelazar palmas y cruces adorna el Domingo de Ramos en La Paz

APG

El arte de entrelazar crucifijos, palmas, rosarios y otras figuras propias de esta celebración deja en La Paz cada Domingo de Ramos la imagen de las artesanas que a las puertas de la popular iglesia de San Francisco se afanan por mantener esta tradición.

Yolanda Laura lleva “desde muy pequeña”, cuando ayudaba a su madre, entrelazando palmas cada vez que se acerca este día, según relató a Efe este domingo frente a la portada típica del barroco mestizo de San Francisco, rodeada del bullicio del centro paceño.

Sin parar de mover sus manos, concentrada en su tarea, la artesana recordó que las palmas “son sagradas” desde que Jesucristo hizo su entrada triunfal a lomos de borrico en Jerusalén.

Retama, romero, ruda, flores y otras plantas son la base para confeccionar cualquier tipo de ramo que recuerde aquellos con los que la tradición dice que fue recibido Jesús.

“Palmas, crucecitas o rosarios”, entre otras figuras propias del Domingo de Ramos, explicó la vendedora.

El romero y la ruda se usan también en la medicina tradicional andina, mientras que retama, con sus flores amarillas, se cree que da protección a los hogares.

Por ello estas figuras, tras ser bendecidas a la salida de la misa por un sacerdote a la puerta de San Francisco, se deben colocar tras las puertas de las casas, como antídoto contra cualquier tipo de “maldición”, advirtió Laura.

“Para que nos bendiga la familia y el lugar”, sentenció mientras apoyaba en su mandil un manojo de retama camino de convertirse en otra de las obras que luego extendía en un plástico para mostrarlas a los clientes a la entrada del templo.

Hace un mes que recibió el material desde otras partes del país, como Sucre y Santa Cruz, señaló la artesana, para destacar que algunas son “más verdecitas y precisamente porque son hojas sagradas”, tardan en secarse y no se ennegrecen rápidamente.

Otra de las vendedoras, Verónica Pacachi, manifestó a Efe que además de maldiciones estos objetos bendecidos también protegen contra la envidia.

“Lo que le gusta a la gente”, comentó para explicar que las distintas elaboraciones de sus cruces y otras artesanías no tienen mayor significado que el satisfacer el gusto del comprador.

El Domingo de Ramos marca en Bolivia, como en muchos países con presencia destacada de cristianos en su población, el inicio de la celebración de la Semana Santa.

Las creencias andinas, como en este caso los poderes de las plantas, se entremezclan en muchas costumbres bolivianas con la fe católica en celebraciones como la semana que recuerda la Pasión de Cristo.