El BCB desestima efectos de crisis argentina en el país

Bolivia no sentirá los efectos de la crisis argentina en el “corto plazo” ya que no se han producido flujos de divisas hacia ese país ni ha sufrido el ingreso descontrolado de productos argentinos, aseguró ayer el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Pablo Ramos.

Ramos sostuvo que la crisis argentina no les “está afectando como se había pensado” y que “no es una amenaza” en el corto plazo.

Ramos negó que la economía boliviana sufra una migración de dólares hacia Argentina, tampoco que se esté dando un ingreso fuera de lo normal de mercancías de ese país, “no está sucediendo tal cosa”, enfatizó.

El presidente del BCB indicó que en Argentina los costos de producción también se “han elevado” al estar dolarizados y que esto descarta una posible “ganancia de productividad” de la mercancía de ese país en desmedro de la producción boliviana.

Ramos destacó la apreciación de la moneda boliviana en las poblaciones de frontera frente al peso argentino, ya que se la percibe como una “reserva de valor” por su “poder adquisitivo constante”.

El peso boliviano se mantiene estable desde 2011, en los 6,96 bolivianos por dólar para la venta y los 6,86 para la compra, aspecto que se mantendrá invariable, aseguró la máxima autoridad del BCB.

No obstante, Ramos identificó algunos efectos de la situación de la economía argentina que podrían producirse principalmente en las exportaciones bolivianas de palmito, banana y piña, aunque apuntó que ya “estaban con problemas desde antes”.

Otro aspecto que Ramos identificó de la devaluación de la moneda argentina, que acumuló un desplome del 98 % en el año, está relacionado al retraso de los pagos por la compra del gas natural boliviano.

El BCB efectuó trabajos de verificación en las poblaciones fronterizas con Argentina para constatar el flujo comercial y el estado del tipo de cambio entre las monedas de ambos países, que no han dado reporte de una situación crítica, expresó Ramos.