El cáncer no discrimina

En la actualidad, gran parte de los tipos de cáncer tienen cura o por lo menos se detiene su avance. Es un mal terriblemente destructivo no solamente para los enfermos sino para sus familias. El tratamiento es costoso y la medicación escasa. Lo peor es que la atención de este problema ha sido postergada por décadas pese a su gravedad. Desde los pioneros en la sensibilización de las consecuencias de esta enfermedad a través de la Fundación de Lucha contra el Cáncer, hasta los activistas actuales, han encontrado resistencia para comprender la magnitud de esta cuestión mientras los gobiernos, nacionales, regionales y locales, se escudaban en la falta de recursos.

El Gobierno anunció atención gratuita para estos enfermos, pero se determinó que los hospitales de tercer nivel de los Servicios Departamentales de Salud (Sedes) serán la llave para el traslado de pacientes con cáncer que precisen la radioterapia gratuita en La Paz y Santa Cruz. ¿Podrán estos centros atender a todos los enfermos? Con seguridad no, por lo que el gobierno explicó que tendrán preferencia los enfermos de escasos recursos. Al parecer se olvidó el mandato constitucional de igualdad de derechos y obligaciones. De todas maneras, algo se comienza a hacer, aunque ya en la información inicial se advirtió que este sistema solamente será por un año. El Ministro de Salud dijo que hasta junio del siguiente año se tiene previsto inaugurar más centros de respuesta integral y tres centros de medicina nuclear debidamente equipados; y se capacita profesionales en Argentina, Rusia y Cuba.

Con el propósito de sensibilizar al Gobierno, la Asociación de Padres de Niños con Cáncer llevará a cabo hoy miércoles, 24 de octubre, una marcha para pedir a las autoridades nacionales la aprobación de una ley del cáncer, que incluya beneficios a las personas que padecen de esta enfermedad.

En el debate de este tema, una publicación califica como catastrófica a esta enfermedad porque el tratamiento es tan costoso que muchas familias han perdido su patrimonio. Un estudio de CEDLA señala que en cinco años se registraron 93 mil 282 casos de cáncer correspondiendo la mayoría a la población femenina (65,4%). El promedio anual es de 18.656 casos. Con base en este indicador, 14 personas se reportan con cáncer cada día.

Bruno Rojas Callejas, investigador de esa organización social afirma que “el problema del cáncer en el país y el drama que viven miles de bolivianos afectados por esta enfermedad del siglo XXI tiene que ver con la profunda crisis del sistema de salud, en particular de la salud pública, y con la ausencia de una política nacional de salud integral, equitativa y universal que sea asumida como principal política de Estado”.

CEDLA, en un documento sostiene que la atención de esta enfermedad no está vinculada a medidas coyunturales y de emergencia, a construir establecimientos y compras de equipos, a propuestas de ley al respecto o a la mejora de la formación profesional de los médicos u otras acciones similares, porque todas estas son aisladas y paliativas. Plantea que es necesario un plan nacional contra el cáncer integrado a una política nacional de salud que las articule a objetivos y metas comunes para combatir el cáncer; un plan sostenible con el financiamiento del Estado y con la participación activa de la población a través de determinadas instancias.

Si bien el Plan Nacional de Prevención y Control del Cáncer fue anunciado a principios de 2017, hasta ahora no se tiene noticia alguna en cuanto a su implementación y financiamiento, de manera que no pasa de ser un resultado aislado y sólo en el papel. CEDLA también afirma que según el Programa de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud, en el período 2011–2016 se registraron 93.282 casos de cáncer correspondiendo la mayoría a la población femenina (65,4%), lo que arrojaría un promedio anual de 18.656 casos.