El candidato Paz Zamora propone que Bolivia olvide la “ecuación Chile-mar”

APG

El candidato a la Presidencia y exmandatario de Bolivia Jaime Paz Zamora propone que su país se olvide de la ecuación “Chile-mar” y apunte a otras alternativas para salir no solamente al océano Pacífico sino también al Atlántico.

Esta propuesta es parte del programa de Paz Zamora (1989-1993) con miras a los comicios generales de 2019 en Bolivia, en los que postulará por el Partido Demócrata Cristiano (PDC).

“Olvidémonos de la ecuación Chile-mar, ya no lloremos frente a Chile. Con Chile hagamos buenos negocios, que eso saben hacer los chilenos, hagamos una buena vecindad y vámonos por el mar por otros lugares por los que se puede llegar”, dijo el expresidente en entrevista con Efe.

A Bolivia le arrebataron su acceso soberano al océano Pacífico tropas chilenas en 1879, un asunto que el Gobierno de Evo Morales llevó ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya en 2013, para que obligara a Chile a negociar, pero a principios de este mes el alto tribunal de Naciones Unidas resolvió que Santiago no tiene obligación de negociar con La Paz.

Paz Zamora consideró que “lo de La Haya fue un fracaso muy grande” y que, por lo tanto, “ya es hora de que hagamos las cosas por nosotros mismos”.

Al respecto, aseguró que “desde hace 26 años el mar” espera a los bolivianos en el puerto peruano de Ilo, donde “están muy deseosos de que desembarquemos”.

El exmandatario aludió al acuerdo firmado en 1992 por ambos países durante su Gobierno, para que Bolivia usara esa terminal para su comercio hacia el Pacífico.

Su propuesta es construir “un megapuerto en Ilo” para salir hacia el Pacífico y otro sobre Puerto Busch, en el río Paraguay, hacia el Atlántico, ya que el país también cuenta con un tratado de “libre navegabilidad” en la hidrovía Paraguay-Paraná.

También plantea que las relaciones internacionales con los vecinos Perú, Chile, Brasil, Paraguay y Argentina sean prioridad para Bolivia, que es “el hueso de Sudamérica” que tiene que cumplir su “misión de ser un articulador de los cinco países” que le rodean.

Y a un nivel más global, Paz Zamora quiere “una Bolivia con neutralidad activa” y “positiva”.

“Es decir, que Bolivia no forme parte de ningún bloque de los que se van conformando internacionalmente, no debería. Debería tener una neutralidad parecida a la de Suiza, un país neutral en el corazón de Sudamérica”, manifestó.

Esto no quiere decir que el país “no tenga opinión”, que sí la tendrá, “pero no lo hará porque forma parte de este bloque o de aquel otro”, aclaró.

Paz Zamora fue uno de los fundadores del hoy desaparecido Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) en 1971, vicepresidente de Bolivia en 1982, cuando el país recuperó la democracia después de varios años de gobiernos dictatoriales, y presidente en 1989.

El exmandatario es el tercer candidato anunciado para las elecciones de 2019, a las que concurrirán el también expresidente Carlos Mesa (2003-2005) y el actual gobernante del país, Evo Morales.

Paz Zamora, otros opositores y colectivos ciudadanos cuestionan que el oficialismo insista con la nueva candidatura de Morales pese a que un referendo celebrado en 2016 rechazó una reforma constitucional para permitir que vuelva a postular en 2019.

Aunque aquella reforma fue rechazada, el oficialismo logró habilitar la nueva postulación de Morales mediante una demanda ante el Tribunal Constitucional de Bolivia, que falló en 2017 a su favor.

A juicio del expresidente, “hay que encarar una seria y gravísima amenaza a la democracia boliviana”, porque existe “una posibilidad real de involución democrática hacia la dictadura, hacia el pasado boliviano del autoritarismo y el golpismo civil militar”.

Ante esto, otro de sus planteamientos es reformar la Constitución para que Bolivia sea una república federal.

Bolivia se convirtió en Estado Plurinacional en 2009, tras haber sido una república desde su independencia en 1825.

Para Paz Zamora, Bolivia debe volver a ser una república “porque en este momento estamos en una situación retrógrada de Estado-nación” y debe ser federal porque es un “deseo” de sus nueve regiones.

Según el expresidente, este anhelo se hizo más profundo en los doce años del Gobierno de Morales, en los que hubo un “secante y absolutista centralismo” y un “presidencialismo brutal”.

Una Bolivia federal es una visión de “cómo debe organizarse un país para que la nación se construya desde las regiones”, pero es además la respuesta “más adecuada al absolutismo al que nos quiere llevar el Gobierno de Morales”, enfatizó.

La propuesta del exmandatario incluye, además, la “necesidad histórica” de “dar vuelta al presupuesto nacional”, con mayores recursos para áreas como salud, educación e inversión productiva para la generación de empleo, restando a las partidas de los ministerios de la Presidencia, Gobierno (Interior) y Defensa.

Con esto busca crear “las bases económicas” para la lucha contra la pobreza y lograr una “equidad a todos los niveles”.