El Gobierno cierra un conflicto regional con una gran inversión

APG

El Gobierno de Bolivia anunció ayer una inversión de 2.514 millones de dólares en hidrocarburos para la región de Chuquisaca, donde está la capital del país, Sucre, tras un conflicto durante meses con este departamento por los beneficios de un campo de gas.

Un informe del Gobierno que determinó que un importante yacimiento de gas está en la vecina región de Santa Cruz, en vez de Chuquisaca, desató un conflicto entre ambos departamentos y con el Ejecutivo central, que el pasado mayo mantuvo paralizada a la capital durante varias semanas.

“Lamento mucho los problemas” entre ambas regiones, aseveró el presidente del país, Evo Morales, tras la firma en el Palacio de Gobierno en La Paz de un acuerdo para impulsar estas inversiones.

Morales añadió que las disputas “se aclararon” oportunamente, al comentar que el campo de gas es compartido por las dos regiones, y subrayó que lo importante ahora es avanzar en esta inversión.

Una parte de esta inversión corresponde a 1.290 millones de dólares previstos para el periodo 2018-2021 en varios yacimientos de hidrocarburos en la región, que se puso en duda por el conflicto.

El resto surge de un acuerdo alcanzado el pasado mes en Moscú con la multinacional rusa Gazprom, durante una visita oficial de Morales, para destinar otros 1.224 millones de euros a un campo de hidrocarburos en Chuquisaca.

El anuncio de estas inversiones se produjo tras una reunión del Ejecutivo central con autoridades y representantes de distintos sectores de esta región sureña, en la que se firmó un acuerdo para “dejar atrás momentos de conflicto de meses pasados”.

El texto del acuerdo añade que el conflicto perjudicó económicamente a la región y plasma un compromiso de “retomar el trabajo conjunto” entre todas las partes.

Según datos del Gobierno central, Sucre tuvo pérdidas por unos 600.000 dólares por la caída del turismo en la ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Además, el acuerdo prevé retomar “la entrega de obras por parte del Gobierno nacional” en la región y que en nuevas inversiones tenga prioridad Sucre, una ciudad de unos 300.000 habitantes que es sede del poder judicial y capital constitucional de Bolivia, aunque el Gobierno y el Parlamento están en La Paz.

El enfrentamiento llevó a que Morales no acudiera en mayo a Sucre a los actos que conmemoran el conocido primer grito libertario de América, por el clima contrario a su Gobierno, quien denunció entonces que las movilizaciones promovidas por el Comité Cívico de Intereses de Chuquisaca solo pretendían dañar al Ejecutivo.

Sucre estuvo en mayo prácticamente paralizada durante dos semanas, con bloqueos de sus principales avenidas y de las carreteras que comunican la capital con el resto del país, incluido el acceso a su aeropuerto, en el momento álgido de un conflicto que se inició meses atrás.