El órgano electoral fija para enero las cuestionadas primarias en Bolivia

El Tribunal Supremo Electoral de Bolivia anunció la fecha del 27 de enero de 2019 para las primarias en las que los partidos políticos deben elegir a sus candidatos a presidente y vicepresidente del país, promovidas por el oficialismo mientras la oposición denuncia que favorecen a Evo Morales.

El órgano electoral explicó en un comunicado que el calendario comenzará el 19 de octubre de este año con la convocatoria de estas elecciones primaras, mientras que el 24 de ese mes será el último día para que los partidos certifiquen su personalidad jurídica y la lista actualizada de militantes.

El 13 de noviembre es la fecha fijada para el registro de alianzas entre organizaciones políticas, el 23 de ese mes el último día para la obtención de personalidad jurídica de organizaciones en trámite y el 28 para la inscripción de los conocidos como “binomios presidenciales” para las elecciones de 2019.

Asimismo, el 8 de diciembre está prevista la publicación de las candidaturas habilitadas, de acuerdo con el órgano electoral.

La pasada semana, el presidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró que no esperaba tener que concurrir a primarias para ser candidato en los comicios del país el año próximo, pero defendió este sistema frente a las críticas de la oposición.

Morales ha promulgado una ley que adelanta a 2019, en vez de esperar a 2024 como preveía el tribunal electoral, unas primarias que la oposición considera una maniobra para legitimar su candidatura a la reelección pese a que un referéndum rechazó esta posibilidad.

La ley salió del Parlamento boliviano con la mayoría del Movimiento al Socialismo (MAS), que sustenta al Ejecutivo de Morales y ya lo ha proclamado su candidato.

El MAS argumenta que las primarias favorecerán la participación ciudadana en la designación de candidatos y la democratización interna de los partidos.

La oposición había planteado un artículo que haga respetar los resultados del referendo de 2016 en el que se rechazó una reforma constitucional para permitir la reelección de Morales, puesto que la Constitución boliviana limita a dos los mandatos consecutivos.

Aunque aquella reforma fue rechazada, el oficialismo ha logrado habilitar la nueva candidatura de Morales mediante una demanda ante el Tribunal Constitucional de Bolivia, que falló en 2017 a su favor entre denuncias de la oposición y desde la comunidad internacional por considerarlo un intento de perpetuarse en el poder.