El rezago de La Paz

La ciudad de La Paz ya vive las fiestas julianas recordando los 209 años de la Revolución del 16 de julio de 1809. Como ha ocurrido en otras ocasiones, las autoridades tanto del gobierno central como local, anunciaron decenas de obras y proyectos, mientras la realidad que vive el departamento de La Paz demuestra un permanente retroceso en la calidad de la vida de sus habitantes, debido a carencias fundamentales y la permanente confrontación entre el centralismo y los principales municipios.

Los festejos julianos contemplan el traslado de los restos de los protomártires de la independencia de la Basílica de San Francisco a la Casa de Murillo, situada en la calle Jaen, para el sábado 14, cuando se inicien los actos de celebración de los 209 años de la Revolución del 16 de julio de 1809. Se tiene prevista la lectura de la Junta Tuitiva en la Casa de Murillo. “El acto contará con la asistencia del presidente Evo Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera, el gobernador Félix Patzi y el alcalde Luis Revilla”, según el programa.

Como todos los años se realizarán los desfiles cívicos y escolares; una verbena popular o la serenata a La Paz, en la plaza de San Francisco, ahora llamada también Plaza Mayor. La Alcaldía paceña anunció que supuestamente dará 70 “regalos” a La Paz, que van desde la inauguración del asfalto en la avenida Gringojahuira hasta la nueva ruta del bus PumaKatari hacia la Periférica.

El ministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Eugenio Rojas, informó que se inaugurará una Planta Procesadora de Miel en Irupana, un aeropuerto turístico en Copacabana y la Línea Celeste del teleférico, entre las más de 150 obras que entregará el gobierno en la celebración de la efeméride de La Paz. Dijo que se prevé inaugurar alrededor de cuatro obras por municipio esta semana. A propósito de la Autopista La Paz El Alto, a pesar de restar varias obras en los carriles de subida y bajada, además de las obras complementarias, se anunció que sería entregada de manera parcial a fines del presente mes.

Pero no todo es fiesta. El sector empresarial ve un panorama desalentador para garantizar las inversiones, debido a las fluctuaciones del Producto Interno Bruto (PIB) del departamento de La Paz, los conflictos sociales y variables económicas gubernamentales. Pese a la adversidad, los empresarios continuarán apostando al desarrollo y generación de fuentes de empleo, dijo el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Marco Antonio Salinas. Se quejó de un bajón en el consumo de la población a los ritmos que había antes del 2014, así como de los fuertes incrementos de salarios laborales y el pago del doble aguinaldo.

Asimismo, datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), señalan que en los últimos tres años (2015-2017) los inversionistas paceños sintieron la “desaceleración”, a través de menor producción en la industria manufacturera, disminución en el consumo de servicios (gas, agua y electricidad), además de altibajos en la construcción. Datos de la Secretaría Municipal de Desarrollo Económico revelan que en el mismo período (2016 – 2017), 2.878 empresas paceñas tuvieron que cerrar. El área más afectada fue el comercio y servicios con 2.369 emprendimientos afectados.

La realidad es cruel para el departamento de La Paz, que ha visto como centenares de industrias han tenido que dejar el departamento para irse a otras regiones donde haya mejores condiciones para trabajar, lejos de los paros, bloqueos y permanente confrontación entre el gobierno central y la gobernación y los municipios que no concilian con las políticas del MAS generando un rezago político y de progreso.