El Tipnis y el Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza

Alejandra Anzaldo García

La visita de la comisión del Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza (TIDN) a Bolivia ante la denuncia de vulneración de los derechos de la naturaleza de parte del Gobierno nacional por la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Mojos por el medio del Tipnis, generó múltiples repercusiones a nivel nacional e internacional. Más aun tratándose de un país y sus autoridades estatales autodeclaradas protectoras de la Madre Tierra. La misión de la delegación en el país permitió contactar a las distintas partes involucradas en el caso, con la finalidad de escuchar y recabar evidencias suficientes en torno al conflicto vigente que atraviesa el territorio indígena y parque nacional.

El encuentro más importante del TIDN fue sin duda en la comunidad Trinidadcito zona central del Tipnis, junto a una centena de hombres y mujeres que se movilizaron desde diferentes comunidades llegando vía pluvial, motivados por su organización y reivindicando sus derechos y la defensa inclaudicable de su “casa grande”. Los pobladores de las comunidades a través de sus testimonios dieron a conocer la importancia estratégica del Tipnis como parte de sus modos de vida, así como la relación de los pueblos indígenas con la naturaleza, evidenciaron la problemática presente desde hace varios años en el territorio y los impactos ocasionados por algunas acciones externas e internas.

La construcción de la carretera por el medio del Tipnis es una de las mayores amenazas hacia la naturaleza y las formas de vida de indígenas Mojeño Trinitario, Yuracaré y Tsimane. Hombres y mujeres de base claman por el respeto, protección y defensa de su territorio, más aún por la indefensión que genera la fragmentación orgánica y afinidad política de los líderes indígenas que respaldan las medidas gubernamentales.

Los mayores impactos en el territorio indígena y parque nacional no son ni serán únicamente en términos ambientales como la deforestación, la pérdida de la biodiversidad, contaminación y disminución de las aguas, ampliación e intensificación de las áreas de cultivo de coca, sino el progresivo despojo de su territorio que pone en alto riesgo su continuidad como pueblos indígenas. El debilitamiento y división de la organización indígena en el Tipnis son los primeros efectos sociales causados por el proyecto de construcción de carretera.

En lo inmediato, la visita de la comisión del TIDN a Bolivia en el contexto actual tiene como principal resultado un reposicionamiento de los derechos de la Madre Tierra en la sociedad civil y opinión pública especialmente en el escenario nacional. Las propuestas y acciones de defensa de los territorios indígenas están interpelando a otros sectores de la sociedad, generando sensibilidades y afinidades a la causa de los pueblos indígenas. El Tipnis continúa marcando hitos en la defensa de los pueblos indígenas, naturaleza y el medio ambiente, y seguirá generando mucho debate en los próximos años.

Por otro lado, los compromisos asumidos por parte de la comisión dejaron en los indígenas muchas esperanzas y aliento para continuar en la lucha de defensa y ejercicio de sus derechos colectivos e individuales, y sobre todo el respeto de los derechos de la naturaleza.

Las comunidades del TIPNIS esperan el informe de la comisión que visitó Bolivia y el veredicto del Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza sobre la denuncia presentada por la Subcentral del TIPNIS en noviembre, 2017 en Bonn (Alemania). Los tribunos evidenciaron la gran brecha que existe entre el discurso gubernamental de defensa de la Madre Tierra sostenida en espacios internacionales y en la práctica la implementación de políticas públicas en el territorio nacional que profundizan el modelo basado en el extractivismo vulnerando los derechos de la Madre Tierra y de los pueblos indígenas, particularmente.

Si bien el veredicto o sentencia del tribunal no será de carácter vinculante para el Estado boliviano, evidenciará a nivel internacional la violación de los derechos de la naturaleza por parte del gobierno nacional y se constituirá en un instrumento de respaldo a la lucha de los pueblos indígenas del TIPNIS.

Se espera también que el veredicto del tribunal llame la atención de personalidades de gran influencia mundial como el Papa Francisco, defensor de los derechos y que hoy ha emprendido también un importante apoyo a la amazonía con la declaración del Sínodo para el 2019.

Los pueblos indígenas, en este caso del Tipnis, con estrategias de lucha y defensa de la naturaleza, del territorio y del medio ambiente continúan defendiendo y forjando sus modos de vida, la gestión de recursos naturales, producción y autogobiernos alternativos al desarrollo convencional o extractivista. Las implicancias que generó la visita de la comisión a Bolivia es una oportunidad para la organización indígena de fortalecer su agenda estratégica y proyectar un nuevo horizonte con la movilización derivada de la misma base social.