Elección sui generis de Fiscal del Estado

Carlos Crespo G.

Tanto barullo para un show que debía haber tenido 3 actos: presentación de postulantes, depuración de los menos afectos al partido de gobierno y elección por mandato del jefe de un militante del MAS.

Los dos tercios no tendrán el menor reparo en saber de quién se trata, pobre de aquel que ose ser “libre pensador”, la congeladora lo espera, peor la Dra. Rebeca Delgado tendría que asesorarlo para perder, pero como quiera que demostraron ser muy serviciales a sus mandos jerárquicos, disciplina sindical orgánica dicen ellos, el caso está cerrado.

De los primeros inhabilitados y luego habilitados, hay dos militantes masistas que hicieron gala de obsecuencia a los mandatos del presidente Morales: El exintegrante del TCP, que firmó sentencia de habilitación a la candidatura y reelección del Presidente y el integrante unas veces del Tribunal Supremo de Justicia, del Consejo Marítimo, del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, que fue parte de la “elaboración de la demanda marítima”.

Como se ve, no hay dónde perderse, cualquiera de los dos, resultará beneficioso. “No se debe afirmar que se seleccionó por méritos”, indicaron el Dr. Cusi y otros de los inhabilitados “sin más ni más”.

La situación se les hará complicada a cualquiera de los “dos”, porque asumir defensa partidaria y no de la sociedad, como manda la Constitución, pondrá a breve plazo en la picota del escarnio al que crea que los bolivianos tienen amnesia retrógrada permanente.

El Fiscal del Estado, juega un rol preponderante para que los administradores de justicia, jueces, vocales, magistrados, cumplan con el mandato de la CPE y normas vigentes, por tanto salgan beneficiados los litigantes que en derecho y debido proceso, tengan de su parte la verdad.

Por qué la Comisión de selección sigue haciendo conjeturas, si en el preciso momento, un minuto antes de la votación el pleno de la Asamblea Legislativa, tendrá el nombre y apellido del nuevo Fiscal del Estado, al que sin chistar, deben elegir.

No es necesario deletrear el abecedario de los hechos de corrupción que debe investigar el Ministerio Público, pero innegablemente será un gran dolor de cabeza, nervios, para quien quiera desubicarse del mandato jerárquico, vertical. orgánico, del partido.