Eligen a María Eugenia Choque presidenta del Órgano Electoral

El Tribunal Supremo Electoral de Bolivia eligió a la vocal María Eugenia Choque como nueva presidenta tras la dimisión de Katia Uriona, hace una semana, en un intento de normalizar su situación pese a las críticas hacia la politización de este órgano en pleno proceso de primarias para las elecciones de 2019 en el país.

La Sala Plena del Tribunal Supremo Electoral (TSE) eligió a la vocal María Eugenia Choque como presidenta y como vicepresidente a Antonio Costas Sitic, tras una deliberación de los cinco vocales en ejercicio en el órgano electoral, informó el tribunal en un comunicado.

“Ambas autoridades fueron designadas por consenso y su gestión está prevista para los próximos dos años”, detalló el tribunal.

María Eugenia Choque es licenciada en Trabajo Social, magíster en Historia Andina y postulante al Doctorado en Ciencias del Desarrollo. Nació en La Paz, se autoidentifica como aymara.

Formó parte de la Red de Mujeres Indígenas sobre Biodiversidad a nivel de América Latina y el Caribe. En 2014 fue seleccionada como miembro experto del Foro Permanente para Cuestiones Indígenas de la Organización de las Naciones Unidas.

Fue docente en la Universidad Pública de El Alto, Universidad Mayor de San Andrés y la Universidad Técnica de Oruro y de diferentes diplomados en el exterior.

Antonio Costas es ingeniero en Sistemas Electrónicos de profesión, con una maestría en Bases de Datos y Redes. Asimismo, es expresidente de la antigua Corte Nacional Electoral. Además tuvo a su cargo la Dirección General Ejecutiva a.i. del Servicio General de Identificación de Personal (SEGIP).

Elecciones primarias

El órgano electoral destacó que la nueva directiva tiene entre sus “desafíos” el proceso de las “inéditas” elecciones primarias de enero de 2019, en las que los partidos políticos deben designar sus candidatos a presidente y vicepresidente para los comicios de octubre de ese año.

La elección de la presidenta coincidió con la aprobación en el Senado de Bolivia este mismo martes de una modificación de la Ley de Régimen Electoral, como paso previo para que sea promulgada por el Ejecutivo boliviano.

La modificación afecta a la cobertura de vacantes para evitar situaciones como la vivida por este órgano en las últimas semanas, ya que la renuncia de Uriona se sumó a la de otro vocal, lo que dejó al tribunal con solo cinco integrantes.

Uriona alegó en su renuncia motivos como el estancamiento del tribunal en la toma de decisiones en temas fundamentales como el “resguardo de la institucionalidad” del organismo.

La oposición denuncia que este órgano está politizado por el oficialismo, que con su mayoría parlamentaria aprobó la ley que introduce las primarias en el proceso electoral boliviano, lo que los opositores consideran una maniobra más para legitimar una nueva candidatura de Morales.

El presidente ya fue proclamado candidato por el gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS), en espera de su ratificación en las primarias, y la semana pasada acudió en persona a la sede del tribunal rodeado por cientos de seguidores a presentar más de un millón de firmas como aval de su partido.

El oficialismo ya logró en 2017 que el Tribunal Constitucional de Bolivia permita la reelección indefinida, pese a que un referéndum en 2016 le negó esa posibilidad a Morales, en el poder desde 2006, y a que la Constitución que él mismo promulgó limita a dos los mandatos consecutivos.